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El caso de Lucía, una adolescente valenciana con distrofia simpático refleja, una enfermedad rara y degenerativa muy dolorosa, ha reunido casi 200.000 firmas de apoyo para pedir a la Generalitat Valenciana que continúe facilitando atención domiciliaria de profesores con el fin de que la chica pueda seguir estudiando el próximo curso.

Así lo indica su madre en la plataforma 'Change.org', en una petición en la que relata que la chica hacía vida normal hasta hace cinco años, cuando fue diagnosticada con la enfermedad rara.

“Ahora tiene 16 años y no puede caminar. Tiene unos dolores tan fuertes que necesita estar tumbada casi todo el día. No puede ni siquiera ir al instituto”, puede leerse en la web.

Por eso, explica el texto, Lucía estudia desde casa desde “hace años”. “Ahora cursa 4° de la ESO. Dos profesoras vienen cuatro días a la semana y le enseñan historia, lengua, inglés, matemáticas… Se esfuerza muchísimo y saca muy buenas notas, porque dice que seguir estudiando hace que su vida parezca más normal”.

Sin embargo, el año que viene se verá obligada a dejar de estudiar: “Le tocaría empezar Bachillerato, pero no va a poder porque solo le conceden profesores en casa hasta el final de la ESO. No es justo, sus estudios es lo único que le da aliento para seguir luchando”.

Por ello, 200.000 firmas se unen a su demanda y piden a la Consejería de Educación de la Generalitat Valenciana que prolongue a Lucía la atención domiciliaria de sus profesores durante los dos cursos de Bachillerato.

“Sus profesoras dicen que es admirable cómo lucha por estar al día de lo que están aprendiendo sus compañeros, y cómo a pesar de sus dolores sigue sacando unas notas excelentes”, prosigue la petición.

El texto también reclama al Ministerio de Educación que impulse la regulación de la atención domiciliaria del profesorado “para que las comunidades autónomas no lo limiten a la ESO y para que los niños que estudian desde casa porque están enfermos también tengan derecho a cursar Bachillerato”.