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La falta de datos en torno a refugiados, solicitantes de asilo, migrantes y poblaciones desplazadas internamente ponen en peligro la vida y el bienestar de millones de niños en movimiento, advirtieron hoy cinco agencias de Naciones Unidas y organizaciones aliadas. En 'Un llamamiento a la acción: proteger a los niños en movimiento comienza con mejores datos', UNICEF, ACNUR, OIM, Eurostat y la OCDE muestran cuán cruciales son los datos para comprender los patrones de migración global y desarrollar políticas para apoyar a grupos vulnerables como los niños.

Este llamamiento a la acción confirma lagunas alarmantes en la disponibilidad, confiabilidad, oportunidad y accesibilidad de los datos y evidencia que son esenciales para entender cómo la migración y el desplazamiento forzado afectan a los niños y sus familias. Por ejemplo:

· Existe información registrada sobre la edad para solo el 56% de la población de refugiados bajo el mandato del ACNUR;

· Solo el 20% de los países o territorios con datos sobre desplazados internos relacionados con el conflicto lo desglosan por edad;

· Casi una cuarta parte de los países y territorios no cuenta con datos desglosados ​​por edad sobre los migrantes, incluido el 43% de los países y territorios de África;

· La falta de información sobre los niños migrantes y desplazados priva a los niños afectados de la protección y los servicios que necesitan.

“Las lagunas de información minan profundamente nuestra capacidad de ayudar a los niños”, dijo Laurence Chandy, director de la División de Datos, Investigación y Política de UNICEF. “Los niños migrantes, en particular los que migran solos, a menudo son blancos fáciles para aquellos que les harían daño. No podemos mantener a los niños seguros y brindarles servicios básicos, tanto en tránsito como en su destino, si no sabemos quiénes son, dónde están o qué necesitan. Instamos a los Estados Miembros a llenar estos vacíos con datos desagregados fiables y a mejorar la cooperación para que estos sean compartidos y comparables”.

“Muchos niños refugiados han experimentado o presenciado una violencia terrible y mucho sufrimiento en sus países de origen y, a veces, también durante su huida en busca de protección y seguridad. Necesitan y merecen atención y protección, pero para poder proporcionar esto, necesitamos información sobre su identidad y necesidades. En ningún área la coordinación de los datos y el fortalecimiento de la capacidad es más importante que para los niños, especialmente los más vulnerables “, dijo Volker Türk, alto comisionado adjunto de Protección de ACNUR.

“Necesitamos datos confiables y mejores sobre los niños migrantes para protegerlos y garantizar su interés superior. La desagregación de datos por edad, sexo y origen puede informar a los responsables de las políticas sobre las necesidades reales de los niños migrantes. Esto asegurará que ningún niño se quede atrás y que no sean explotados. Todos los niños migrantes tienen derecho a cuidado y protección, independientemente de su estatus migratorio “, dijo el director general de la OIM, William Lacy Swing.

“El tiempo es esencial en lo que respecta a la integración en la educación”, dijo el director de Empleo y Asuntos Sociales de la OCDE, Stefano Scarpetta. “El éxito o el fracaso en esta edad vulnerable pueden tener consecuencias de por vida en el mercado laboral. Solo con un conocimiento integral -respaldado por datos apropiados- podemos identificar y abordar las necesidades de estos niños, protegerlos mejor y desarrollar sus habilidades y capacidades a medida que se abren camino a través del sistema escolar y en el mercado laboral “.

En muchos países, los datos nacionales disponibles no incluyen información sobre la edad, el sexo y el origen de los migrantes y los refugiados, o si viajan solos o con sus familias. Los diferentes criterios para las categorías de edad y para la recodificación de datos hacen que la segregación sea extremadamente desafiante.

Esto hace que sea muy difícil estimar con precisión cuántos niños están en movimiento en todo el mundo. Los datos sobre los niños que se desplazan sin documentos a través de las fronteras, aquellos que se desplazan o migran internamente, o los niños que dejan atrás a los padres migrantes, son aún más escasos.

Si bien gran parte de la migración mundial es positiva, y los niños y sus familias se mueven de manera voluntaria y segura, la experiencia de millones de niños es involuntaria e insegura y está plagada de riesgos y peligros. Los niños que no tienen acceso a itinerarios migratorios seguros y regulares a menudo recurren a rutas irregulares y peligrosas, poniéndose en riesgo de violencia, abuso y explotación. Muchos niños pierden la vida tomando peligrosas rutas migratorias informales, ahogados en el mar o perdidos en el desierto, pero, normalmente, sus muertes no son denunciadas ni contabilizadas.

En 2016, más de 12 millones de niños en todo el mundo vivían como refugiados o solicitantes de asilo, mientras que se estima que 23 millones de niños vivían en situación de desplazamiento interno: 16 millones como resultado de conflictos y 7 millones debido a desastres naturales. Sin embargo, la verdadera cifra de niños forzados a abandonar sus hogares sigue siendo desconocida y es probable que sea significativamente más alta que la estimación debido a carencias en informes y datos.

En ausencia de datos fiables, los riesgos y vulnerabilidades que enfrentan los niños en movimiento permanecen ocultos y sin abordar. En algunos contextos, los niños que cruzan las fronteras de manera irregular pueden ser detenidos junto con adultos o se ven privados de acceso a los servicios que son esenciales para su desarrollo saludable, incluida la educación y la atención médica. Incluso en países de altos ingresos, se desconoce el número de niños refugiados y migrantes fuera de la escuela porque no se contabilizan.

La necesidad de una mejor recopilación y análisis de datos son una pieza clave tanto como para el Pacto Mundial para una Migración Segura, Regular y Ordenada, como para el Pacto Mundial sobre Refugiados que se están desarrollando para su adopción en 2018. Si bien se están realizando esfuerzos para fortalecer la recopilación y análisis de datos tanto a nivel global como nacional, queda mucho por hacer. A medida que los Estados Miembros trabajan para finalizar estos dos acuerdos, los cinco organismos y organizaciones aliadas les instan a abordar las brechas actuales e incluir los derechos, la protección y el bienestar de los niños como un compromiso central en los textos finales. Si no se abordan estas lagunas, será imposible implementar y supervisar los Pactos y el impacto que podrían tener para los niños en movimiento.