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Tras tres años de una violencia sin precedentes en Irak, los niños se están quedando atrapados en un círculo de violencia y pobreza creciente. Así lo desvela el nuevo informe de UNICEF, Nowhere to Go.
“En Irak, los niños siguen siendo testigos directos del horror y de una violencia inimaginable”, señala Peter Hawkins, representante de UNICEF en Irak. “Han sido asesinados, heridos, secuestrados y forzados a empuñar armas y a matar en una de las guerras más salvajes en nuestra historia reciente”.
En el oeste de Mosul, los niños están siendo deliberadamente atacados y asesinados para castigar a las familias y disuadirles de escapar de la violencia. En menos de dos meses, solo en esa ciudad, al menos 23 niños han sido asesinados y 123 han resultado heridos.
Desde 2014, en Irak:
1.075 niños han sido asesinados, 152 en los primeros meses de 2017;
1.130 niños han sido mutilados o heridos, 255 en los primeros seis meses de 2017;
Más de 4.650 niños han quedado solos o separados de sus familias;
Ha habido 138 ataques a escuelas y 58 a hospitales;
Más de tres millones de niños no pueden ir a la escuela regularmente, mientras que 1,2 millones no tienen ningún tipo de acceso a la escuela;
Uno de cada cuatro niños vive en un hogar en situación de pobreza;

Más de cinco millones de niños necesitan ayuda humanitaria urgente.

Durante cerca de cuatro décadas, Irak se ha enfrentado al impacto de la violencia, la guerra, las sanciones y la inestabilidad. Pero en los tres últimos años el conflicto ha obligado a tres millones de personas a huir – la mitad de ellos, niños. Muchas áreas del país se han convertido en zonas de combate, dañando considerablemente o destruyendo infraestructuras civiles. La mitad de todas las escuelas en Irak necesitan reparaciones.
A la vez que disminuyen las oportunidades para los niños, UNICEF continúa respondiendo a las necesidades imperantes de las familias y los niños. Pero sin el fin de la violencia en Irak a la vista, UNICEF hace un llamamiento para:

Poner fin al conflicto de forma inmediata: todas las partes en el conflicto deben comprometerse con los niños y poner fin a la violencia;

Todos los niños y niñas afectados por la crisis, donde quiera que estén, deben tener acceso, de forma continuada y sin impedimentos a la ayuda humanitaria y a los servicios básicos;

Poner fin a todas las violaciones graves contra los niños, incluyendo asesinatos, mutilaciones y reclutamiento, y acabar con los ataques a infraestructuras civiles;

Libertad de movimiento para todas las familias que deseen huir a un lugar seguro, o volver a sus hogares;

– Acceso a los servicios legales de protección para todos los niños retenidos en centros de detención y un trato acorde con los estándares internacionales sobre la detención juvenil;

– Mayor inversión para mejorar la calidad de la educación, atención sanitaria y servicios de protección para todos los niños;

– Una contribución económica regular para la respuesta humanitaria: UNICEF tiene una falta de financiación de 100 millones de dólares (unos 897 millones de euros) para las operaciones de emergencia en Irak y para apoyar a los niños para que puedan volver a sus hogares y reanudar sus vidas.