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La crisis en la región de Kasai, en la República Democrática del Congo, está teniendo un impacto devastador en la infancia. Más de 1,5 millones de niños, incluidos los 600.000 que ya se han visto desplazados de sus hogares, están en riesgo debido a la violencia extrema.

“Los niños están siendo obligados a soportar un sufrimiento horrible en Kasai“, asegura Tajudeen Oyewale, representante interino de UNICEF en la República Democrática del Congo, tras visitar la región afectada. “Cientos de niños han resultado heridos debido a la violencia. Nos han informado de que hay niños detenidos, violados e incluso ejecutados. No podemos permitir que continúe este abuso horrible contra los niños. Los responsables deben rendir cuentas”.

La violencia y la inestabilidad en las provincias de Kasai, una de las regiones más pobres del país, comenzó en agosto de 2016, cuando un líder fue asesinado en un combate con las fuerzas de seguridad. La situación ha empeorado en los tres primeros meses de este año.

Según las estimaciones de UNICEF:

2.000 niños están siendo utilizados por las milicias en la región afectada.
Al menos 300 niños han sido gravemente heridos debido a la violencia.
Más de 4.000 niños han quedado separados de sus familias.

La violencia ha tenido un impacto devastador en los sistemas educativo y sanitario. Más de 350 escuelas han sido destruidas, y en la provincia de Kasai Central uno de cada tres centros de salud ya no está operativo, lo cual pone a los niños en un mayor riesgo de contraer enfermedades.

Estos niños deberían estar a salvo en sus casas, en las escuelas y en los parques infantiles, no obligados a combatir, o heridos o asesinados”, afirma Oyewale.

UNICEF ha advertido de que seis millones de niños, toda la población infantil de las tres provincias de Kasai, están en riesgo si la situación no mejora rápidamente.

La organización ha garantizado la liberación de 384 niños detenidos o retenidos en la región, que previamente estaban en las milicias. Además UNICEF ha ampliado su respuesta de emergencia, con el objetivo de proporcionar a 173.000 personas servicios de salud, nutrición, protección, educación, agua y saneamiento y artículos no alimenticios.

UNICEF hace un llamamiento de nuevo a todas las partes del conflicto para que garanticen el cumplimiento de los derechos de los niños. Hasta ahora la organización solo ha recibido 3,5 millones de dólares (3,2 millones de euros) de los 20,6 millones (19,2 millones de euros) que se necesitan para dar respuesta a esta crisis en Kasai.