Compartir

– La lengua de signos fue una de las lenguas protagonistas del IV Seminario Multidisciplinar sobre el plurilingüismo en España, celebrado el pasado viernes en el Senado, y que congregó a académicos de Universidades y Academias de la Lengua, expertos del ámbito de la enseñanza, la cultura, y los medios de comunicación, y representantes de distintas formaciones políticas, con el objetivo de evaluar a partir de distintas perspectivas, el reconocimiento político actual del plurilingüismo en nuestro país.

Una de las entidades invitadas por la Fundación Ortega Marañón y la Fundació Joan Boscá, organizadoras de este seminario, fue el Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos Española (CNLSE). A través de una ponencia, su directora, Mª Luz Esteban, mostró el bagaje histórico, lingüístico e identitario de la lengua de signos en nuestro país, y expuso la protección jurídica con la que cuenta así como su actual estatus.

Asimismo, puso de manifestó la importancia de tener en cuenta el trinomio biología-lingüística-cultura “ya que las lenguas de signos son lenguas naturales que se han transmitido de generación en generación en el seno de su comunidad lingüística y contribuyen a su empoderamiento y progreso social”, y aseveró que la normalización de la lengua de signos, labor que este Centro acomete desde su creación en 2011, “equivale a la normalización de la vida de las propias personas sordas y sordociegas”.

Por su parte, la CNSE (Confederación Estatal de Personas Sordas), ha valorado positivamente la presencia de la lengua de signos en este foro, ya que viene a reiterar la necesidad de que la lengua de signos española y la lengua de signos catalana también formen parte de la pluralidad lingüística de España.

En este sentido, la presidenta de la CNSE, Concha Díaz, ha recordado que son muchas las instituciones, desde el Consejo de Europa hasta la UNESCO, pasando por las universidades más prestigiosas del mundo, que piden protección para las lenguas de signos. “El reconocimiento de las lenguas signadas como parte de nuestro plurilingüismo equivale a superar la desigualdad a la que históricamente se ha enfrentado su comunidad usuaria” ha señalado Díaz. “Su inclusión, supone por tanto, garantizar el acceso pleno de las personas sordas a la educación, los servicios, la vida económica, cultural, los medios de comunicación o las nuevas tecnologías, y dotarles de los mismos derechos lingüísticos y sociales que el resto de la ciudadanía”.

CNSE:

La CNSE es una organización sin ánimo de lucro que atiende los intereses de las personas sordas y con discapacidad auditiva y de sus familias en España. Desde su creación, en 1936, la CNSE ha desarrollado una labor de reivindicación e incidencia política para lograr la plena ciudadanía de las personas sordas; así como del desarrollo de programas de atención y prestación de servicios a través de sus federaciones.

Hoy la CNSE está integrada por 18 federaciones de personas sordas, que a su vez mantienen afiliadas a más de 120 asociaciones provinciales y locales de todo el Estado. No obstante, la CNSE atiende cualquier necesidad relacionada con el colectivo de personas sordas, estén o no afiliadas a su movimiento asociativo.