Compartir

Un informe publicado hoy por Oxfam, Oxfam Intermón en España, recoge testimonios de la violencia, la brutalidad y el trato vejatorio que a menudo sufren los refugiados y migrantes que atraviesan la ruta de los Balcanes occidentales por parte de las autoridades policiales.

 Estas personas que huyen de la guerra, la persecución y la pobreza denuncian palizas, robos y un trato inhumano a manos de la policía, la guardia fronteriza y otras fuerzas de seguridad. Muchas personas denuncian deportaciones ilegales en las que agentes gubernamentales niegan el acceso a los procedimientos para solicitar asilo a quienes buscan protección internacional.

El informe A dangerous 'game' (Un 'juego' peligroso, en su traducción al español) reúne 140 entrevistas de personas en busca de seguridad y protección y evidencia un terrible patrón de brutalidad y abusos por parte de los oficiales policiales contra las personas migrantes, incluidos niños y niñas. 

El Belgrade Centre for Human Rights (BCHR) y la Macedonian Young Lawyers Association (MYLA) han llevado a cabo esta investigación con el apoyo de Oxfam. El informe incluye testimonios de víctimas de estos abusos en Serbia, Hungría, Croacia, Bulgaria y la Antigua República Yugoslava de Macedonia.

Nos encerraron en una jaula. Estuvimos tres días sin comida. Nos dieron palizas terribles e incluso descargas eléctricas.”, relata Isaac de Afganistán acerca del trato que recibió en Bulgaria.

El peligroso “juego” –la forma en que los migrantes se refieren irónicamente a sus intentos de atravesar las fronteras en busca de protección- consiste en lograrlo sin ser interceptados o sufrir malos tratos a manos de oficiales gubernamentales.

Las 140 personas entrevistadas para este informe afirmaron haber sufrido tratos vejatorios por parte de los oficiales de policía. Entre los abusos denunciados se incluyen:

En Croacia, la policía fronteriza obligó a un grupo de migrantes a desnudarse y regresar a la frontera con Serbia mientras los oficiales les golpeaban con porras.

En Hungría, la policía forzó a un grupo de migrantes a quitarse la ropa y sentarse en la nieve mientras vertía agua helada sobre ellos.

En Bulgaria, la policía cacheó a un grupo de migrantes, les quitó todos sus objetos de valor (incluso los zapatos) y les obligó a regresar a la frontera.

Paula San Pedro, responsable de incidencia humanitaria de Oxfam Intermón, afirma: “Personas que a menudo huyen de una violencia inimaginable en sus países encuentran en Europa una sorprendente e injusta brutalidad. Los testimonios que hemos recopilado evidencian terribles malos tratos que los Gobiernos, entre ellos algunos Estados miembro de la Unión Europea, permiten para frenar la llegada de personas a su territorio”.

“Estas crueles acciones ilegales no hacen que la gente deje de embarcarse en peligrosos viajes en busca de seguridad y protección. Muchas personas nos cuentan que no tienen nada que perder y que seguirán intentando atravesar las fronteras por muy peligroso que pueda ser. Es necesario sustituir la violencia y la intimidación por procedimientos justos y eficaces para solicitar asilo. Y las autoridades deben investigar las denuncias de abusos”, apunta Nikolina Milić del Belgrade Centre for Human Rights.

Muchas personas han tenido problemas para acceder a los procedimientos de solicitud de asilo en Serbia y Macedonia. Algunas personas también relatan frecuentes expulsiones colectivas desde Serbia. La legislación internacional sobre refugiados y el derecho internacional en materia de derechos humanos prohíben estas denominadas “devoluciones” porque, entre otros motivos, socavan el derecho de las personas a buscar asilo y les niegan su derecho a un proceso justo antes de que se tome la decisión de expulsarlas o no.

El informe evidencia que las autoridades están expulsando a las personas de un país a otro fuera del sistema legal sin que sus casos se evalúen de forma individual, sin poder acceder a asesoramiento legal o intérpretes y sin posibilidad de apelación.

 Esto no es solo ilegal, sino también inmoral. Estos testimonios refuerzan los hallazgos de ACNUR que apuntan a que en toda la región las personas están siendo expulsadas de forma ilegal y arbitraria de un territorio a otro. A continuación se detallan algunos ejemplos de “devoluciones” y de las dificultades que se encuentran los migrantes cuando intentan acceder al sistema de asilo:

En Serbia, se informó a un grupo de migrantes, entre los que se incluía un niño de dos años, de que se les iba a trasladar a un centro de acogida. Sin embargo, la policía los llevó hasta un bosque junto a la frontera búlgara y los dejó allí en mitad de la noche a temperaturas bajo cero. El grupo sobrevivió pero, para cuando se les localizó, dos personas habían perdido el conocimiento debido a la hipotermia que sufrían.

En un tribunal serbio, un grupo de migrantes expresó su deseo de solicitar asilo. Los oficiales de policía que se suponía debían llevarles a un centro de acogida destruyeron los documentos judiciales y los condujeron hasta la frontera con Bulgaria.

En Hungría, se ha rechazado la solicitud de asilo de un joven de 22 años de Siria mediante un proceso en el que él no ha tenido representante legal, del que no recibió información adecuada y sin oportunidad de apelar la decisión.

“Las brutales acciones ilegales de los oficiales de policía generan miedo entre los refugiados y otras personas migrantes. Esto obliga a muchas personas a recurrir a contrabandistas para continuar su viaje hasta otros lugares de Europa, algo tremendamente peligroso pues expone a personas en una situación ya de por sí vulnerable a ser víctimas del tráfico de personas o más ataques violentos”, señala Paula San Pedro de Oxfam Intermón.

“Ya antes se habían denunciado estas conductas ilegales, pero la Unión Europea apenas ha tomado medidas para combatirlas. Por el contrario, el presidente del Consejo de la Unión Europea, Donald Tusk, ha alabado la gestión de la crisis migratoria por parte de los Gobiernos que aparecen en el informe. La Unión Europea ha de ser una firme defensora de los derechos humanos, pero apoyando estas políticas lo que está haciendo es respaldar conductas violentas. Estas conductas son algo vergonzoso no solo para los Gobiernos responsables, sino también para la propia Unión Europea”, subraya San Pedro.

Oxfam, BCHR y MYLA hacen un llamamiento a los Gobiernos de Serbia, Macedonia, Croacia, Hungría y Bulgaria a que frenen de forma inmediata las violaciones de los derechos humanos de estas personas y adopten medidas urgentes contra los culpables de los ataques contra refugiados y migrantes.

Las tres organizaciones también urgen a la Unión Europea a asumir su responsabilidad de asegurar que se respetan los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. Los Gobiernos de la Unión Europea deben garantizar que todos los Estados de la ruta de los Balcanes respeten la legislación y los estándares internacionales, y deben sentar ejemplo respetando sus obligaciones legales y morales.