Compartir

Una de las principales conclusiones del informe de Oxfan intermón “Bancos en el exilio”,con datos de 2015, concluye que “algunos bancos utilizan paraísos fiscales para evitar el pago de los impuestos que les corresponden”.

De esa manera, esas entidades hacen posible que sus clientes pueden eludir el pago de impuestos o “sortear ciertas regulaciones o requisitos legales”.
El informe añade que el porcentaje de los beneficios que esas entidades logran en los considerados paraísos fiscales es muy superior al de la facturación que se sitúa en torno al 12% y el de su personal cercano al 7%.

El informe pone de manifiesto que las empresas subsidiarias ubicadas en paraísos fiscales resultan el doble de lucrativas para los bancos que las situadas en otros lugares.
Por cada 100 euros de actividad, las entidades financieras obtienen un rendimiento de 42 euros en los paraísos fiscales, contra los 19 euros de media que se logran en otros lados.
La rentabilidad por empleado es cuatro veces superior de en un paraíso fiscal, unos 171.000 euros anuales contra los 45.000 en otros países.

Los bancos europeos consiguieron unos beneficios de 628 millones de euros en paraísos fiscales en los que no tienen ningún tipo de estructura.

En Luxemburgo e Irlanda se concentra el 29 % de los beneficios que los bancos obtuvieron en paraísos fiscales en 2015, especialmente el primero