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Tras 31 años encarcelado y con cuarenta asesinatos en sus espaldas, el histórico dirigente de la banda terrorista ETA, Santi Potros, abandonó ayer la prisión de Topas, en Salamanca sin haberse arrepentido de sus crímenes y ni tan siquiera haberse dirigido a las víctimas. 

Potros es el principal responsable de la matanza de Hipercor en Barcelona en 1987 que causó la muerte de 21 personas e hirió a otras 45. Tras su salida de prisión, tal y como recogieron diversos medios, el asesino comió junto a su familia y allegados en un sociedad gastronómica de su pueblo.