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Fernandisco nos da las mañanas. A mi más, que trabajo con él. Tengo ese inmenso placer. Diez minutos demuestran que es un almanaque musical y en ese tiempo aprovecha para explicarme con cierta añoranza que mucha de la radio musical que se hace ahora no le gusta. Y para explicar sus razones, en un momento, se acuerda del tema 'Video killing radio star' de los Bugles, que vio la luz en 1979. Dice que la música es la única estrella. Y que algunos e empeñan en cambiar eso desde hace tiempo. Palabras que enmarcan un tiempo en el que a los programadores no les interesan conductores musicales que preparen narraciones de buena música para su audiencia. ¿Se buscan perfiles bajos? Puede ser… pero él no se queja. Casi todo el mundo se entrega a los estudios de mercado y al carro de modas más o menos efímeras y vacías de personalidad.

Malos tiempos para el rock and roll. Pero en Qué! Radio se da un paso en otro sentido. Se apuesta por lo contrario y se huye de programar una playlist. “Nosotros estamos en otras cosas”, dice el interesado. “Sólo quiero hacer felices a la gente mientras se levantan, van a trabajar o en el primer café”. Así de simple. Así de difícil…

El discjockey, periodista, coach y productor musical conduce 'Qué Morning', el morning show de Qué! Radio, en el Grupo Gestiona, con el único empeño de demostrar que se puede hacer un espectáculo musical en radio convencional sin faltar al respeto a nadie y huyendo de la zafiedad y lo burdo. No entiendo la fórmula basada en hacer picadillo al oyente. Yo no pretendo pasarme la mañana riéndome 'de' nadie, sino riéndome 'con' todos. Creo que fallaremos si nos pasamos la mañana pensando en meter a los oyentes en situaciones complicadas. Falta radio que reclame un puntito más de inteligencia, que motive a la audiencia a pensar y que sirve de empujoncito para ser un poco más feliz cada día”.

Debo poner cara de poker y Fernandisco arquea las cejas. “¿Te extraña? ¿te suena grandilocuente? Creo en lo que digo. Cada tema, cada canción que propongo durante las tres horas de contacto con los oyentes, tiene un valor para la humanidad. Disfruto de esa manera. Si no lo creyera no haría lo que hago. Y esa música hay que explicarla, hay que contarla de un modo que incite a pensar. Y esa conexión hay que intentarla con toda la humildad del mundo. O sea, reclamar cierta finura mental, pero restarse importancia”.

                             

Fernandisco, psicólogo de formación explica de una manera muy gráfica cómo conseguir el equilibrio entre la pelea por hacerse un hueco con un producto sano, serio e inteligente y la humildad del artesano de la comunicación. Trabajo y compromiso: “Me lo mostraron músicos geniales con los que he hablado. Gente como Freddy Mercury que cuando en una ocasión le pregunté cómo había compuesto una obra de arte como 'Bohemian Rapsody' me dijo: 'muy fácil, me senté al piano, toqué, pensé en coger ideas a partir de la ópera bufa y me fui a almorzar. Pero el secreto es intentar hacer eso siete días a la semana, 365 al año. Así de simple”.

Hombre, simple, simple…

“Si lo piensas sí que lo es. Hay que ser humilde y trabajar. Restarle importancia a lo que hacemos. Si yo pensara que por tener el ondas -y tiene dos- soy el rey del pollo frito, como decía Ramoncín, haría mucho tiempo que estaría muerto. En Qué! Radio lo vamos a pelear. Tengo libertad para mezclar el americano que llevo dentro con el español que soy para intentar que la gente se divierta haciendo un buen show. Uno en el que la banalidad no tenga cabida. Así de simple. Sin ser un tío zafio y maleducado. Por supuesto”

Hay gente que identifica hacer radiofórmula con poner música y ya… 

“Nada más lejos de la realidad. Creo que la música hay que explicarla para disfrutar y que la gente te acompañe. La música de antes y la de ahora. Sin restar valor a nada pero siendo valiente. Los mejores de la música nos dejaron un legado. Esas recetas hay que regalárselas a la gente. Hay que unir todo lo genial que se hizo con lo bueno que se hace ahora. Y contarlo. Por ejemplo con grupos y tíos como Sigala que con 'Easy Love' ha hecho que millones de jóvenes de todo el mundo se vuelvan locos en una pista de baile. Que lo flipen. Pues bien hay que explicarles que ese temazo, por ejemplo, se hace en 2015 con las voces sampleadas de Michael Jackson, de los 'Jackson Five' de 1979. Explicar el hilo conductor de hoy con la Motown, por ejemplo. Quiero divertir, explicar, reír y tomar un café por la mañana con muchas personas al otro lado que están hartos de escuchar cada día la misma música en canciones encadenadas durante 60 minutos. Creo que la gente lo va a agradecer”.

Ya, ese es el objetivo. Tu 'leiv motiv'. Pero, ¿Y si te equivocas? 

“No pienso en eso. Pero en la vida existen muy pocas certezas absolutas. Claro. Y yo me equivoco como el que más. No sé si en otras radios hay paciencia. En Qué Radio creo que sí. Todos, la empresa y los que hacemos el programa, estamos persiguiendo crear un discurso propio que nos diferencie de los demás. Y creo que podemos fidelizar a ese público con un pellizco más de cultura porque es gente que  no está dispuesta a escuchar ideoteces en la radio. Y además apuesta por escuchar música de calidad”.

Y todo esto lo intentas cada mañana sin el 'arma' del reggeaton…

“Yo no conozco más caminos que la música de calidad. En 'Qué Morning, no tiene cabida el reggeaton”

Al margen de modas. ¿No es ir a la contra? 

“Aquí estamos hablando de 'Música' en mayúsculas. Creo que la gente va a agradecer la diferencia. Siempre se ha hecho buena música, pero en general la de antes era mejor. ¿A qué me refiero? En los 70 y los 80 del siglo pasado, había más 'Da Vincis' de la música que 'funcionarios' del arte hay ahora. Whitney Houston, Bruce Springssten,… En fin. Pongo música con valor. Lo de ahora, muchas veces, son recreaciones de aquello que se hizo hace tiempo”.

Es decir, no hay creaciones ni creadores…

“Pocos, la verdad. Un ejemplo: Led Zeppelin ha sido el grupo más técnico -y más salvaje a la vez- de la historia del rock. Tú mismo puedes observar un montón de grupos nuevos que pretenden parecerse a los Zeppelin. ¿Qué ocurre? Sencillo: No saben tocar. Ellos, los Free, Eric Clapton… Esa gente no va a volver. Se necesitan creadores. Los necesitamos todos. Que la gente se arriesgue. Pero no van por ahí los tiros, en general. Ellos tenían la vocación de ser el mejor. Y claro, con tíos como Robert Plant y Jimmy Page… En fin. Es difícil que vuelvan a surgir grupos como éstos o Queen“.

Una misión atrayente, pero no sencilla

“Ya veremos. Yo me he construido una especie de personaje, un periodista, disc-jockey, critico musical con cierto ritmo y que partiendo desde el pasado llega al presente con la intención de explicarlo. De contarlo en la radio. Y es un reto maravilloso en el que estoy acompañado de un equipazo. No voy sólo. En ese viaje el secreto es el cariño . Tratar con respeto a los demás es una máxima que siempre funciona. Así seremos capaces de contagiar felicidad. Que es lo que se pretende. Si hablas bien a tu equipo, si hay buen rollo, se nota en como se suena en antena. Hay que aprender a ser persona. ¿Cómo va a funcionar si no el binomio persona-profesional?”.

Ahí sale el psicólogo, tío…

“Mi formación me marca, claro. Soy psicólogo y hay mucho de eso en este locutor de radio. Nunca he abandonado ese aspecto. Delante del micro, temprano, cuando hago editoriales y hablo de motivación y felicidad, cuento cosas que pretendo sean útiles y prácticas. Son herramientas para intentar ser feliz huyendo de los logros materiales. La felicidad son pequeños mordiscos que tu le vas dando a la vida. Cuando alguien te sonríe en la calle, por ejemplo”.

Fuiste productor musical… ¿Tendrás valor para poner algunas de tus producciones en antena?

“No creo que tenga importancia lo que hice y aún hago como productor musical. Sinceramente. Eran mandangas, en fin… Creo que no era importante. Yo no soy importante. El secreto de todo esto es la normalidad. Muchos artistas, la gente en general, nos damos demasiada importancia y por contraste te voy a contar una historia: Una vez pregunté al gran Santana cómo afinaba sus guitarras. Y él me contestó, muy serio: 'Yo no las afino. Me las afinan los ángeles'. ¡Flipas! ¡Uno de los guitarristas más importantes de la historia de la música se quita importancia! Con esa gente aprendes lecciones de vida…

Fernandisco y su tropa,  de lunes a viernes de 7.00 a 10.00 horas en 'Qué! Morning', de Qué!Radio