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Simpático, parlanchín y “rizoso” (la peculiar forma asturiana de describir el pelo rizado), Ramón Melendi presenta en sociedad a su nueva criatura, 'Un alumno más'; un disco, el séptimo de su carrera, que el asturiano grabó en Miami y que verá la luz el próximo 25 de noviembre, aunque ya hay en circulación cuatro temas. 

Melendi, como le suele llamar “todo el mundo” (“pero también respondo por Ramón, que es feo pero es mi nombre”, bromea), explica que cruzó el charco con un doble objetivo: “para vivir una experiencia y también para ver cómo quedaba mi música con los sonidos de allí, pero igualmente me llevé a mi productor, José de Castro”, matiza. El resultado es un disco lleno de “historias”, de “canciones que no van dirigidas a nadie” y que “no tienen nada de biográfico”. Y aunque su título es una declaración de intenciones (“porque sí, porque día a día aprendo algo de la vida y estoy en ése punto en que todo tira un poco a la baja”, comenta el asturiano), la verdad es que “no estaba pensado” y que surgió “revisando las letras, es una de las frases que se dicen en una de las canciones”. Eso sí, “cada día cobra más sentido” para el padre de la criatura, porque “nunca se sabe lo que puede pasar mañana”. 

Y cuando de verdad estaba en la escuela, ¿qué clase de alumno era? Melendi ríe y hace resumen: “Era mitad y mitad, fui buen estudiante hasta la adolescencia y a partir de ahí, un auténtico desastre”. ¿Qué provocó el cambio? “La adolescencia en sí misma”, añade sin dejar de reír.

La suerte fue que saliera bien lo de la música (“hay que ser consciente y agradecido”, reflexiona cuando se le pregunta por la pérdida de intimidad que conlleva la popularidad) y que pueda vivir de ella desde hace un poco más de diez años. Haciendo balance, Melendi ve “muchas cosas y muchas fases, pero el balance es positivo”. Más aún: “Los errores son los ladrillos con los que se aprende en esta vida”.

Ahora toca defender el disco en directo. A partir de mayo estará de gira, pero antes, incluso antes de que llegue el 2015, ofrecerá un concierto en Madrid en la sala La Riviera dentro del ciclo Vodafone yu Music Show; será el 16 de diciembre y de carácter gratuito para los clientes de la marca.

No descansará mucho, dice, porque no le “gustan las vacaciones largas”. “Soy peligroso para mí mismo”, apostilla.

Tampoco le gusta esa exposición pública que conlleva su profesión. Razón en parte por la que dejó de ser jurado del programa 'La Voz', que emite Telecinco. “La Voz' es un programa que requiere mucho compromiso y yo ahora estoy muy ocupado con mi trabajo”, explica Melendi. Y continúa: “Además, esa sobre-exposición a nivel personal no me va mucho… el programa está muy bien y a mí me vino muy bien; 'La Voz' me ha dado mucho, me ha devuelto la ilusión por la música, me veía reflejado en los concursantes, me recordaban a cuando yo estaba empezando, pero ya se acabó”.

De su relación con los medios de comunicación sostiene que “siempre me he llevado bien con la prensa, aunque hay un sector amarillista que intentar dar una vuelta de tuerca a las historias cotidianas que me pasan, es como si estuviesen preocupaos por mí y a mí no me pasa nada… Luego preocupan a mi madre, que me llama asustada, y a mí no me pasa nada; tengo el colesterol un poco alto, pero nada más”, comenta entre risas.

¿Qué le parecen entonces las versiones que se han dado sobre el incidente con un coche en la carretera A-1 hace unas semanas? “Pues que no pasó nada y por eso yo decidí no denunciarlo”, responde Melendi. “Mira, en el coche iban unos chavales borrachos, que iban haciendo carreras; entonces, les llamé la atención y ellos se pusieron en plan 'eh, qué pasa tío', pero nada más; yo también he sido joven y sé cómo es, por eso no denuncié”, añade.