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Breve pero intenso. Muy intenso. Así fue el concierto de Jero Romero en la sala Joy Eslava. La del 8 de noviembre fue la gran noche elegida para presentar (por fin) su último álbum en la capital, logrando colgar el cartel de 'no hay entradas'. Y desde luego que no defraudó.

Cerca de las nueve y media el ex Sunday Drivers comenzó la velada entre los acordes de 'También', tema que cierra 'La Grieta'. A este le siguieron otros, también de su último trabajo, como 'El ventanal', 'Los columpios', 'El mejor' o 'Narciso', ya conocido por el público antes de que el disco viera la luz puesto que lo estrenó mientras giraba con 'Cabeza de león', su primer trabajo en solitario.

Poco después de saltar al escenario Jero Romero quiso recordar a un grupo de menores que le habían escrito porque no podían asistir a su directo. “Algo malo estaremos haciendo para que no nos puedan ver tocar”, comentó antes de dedicarles el concierto.

Como bien recordó Romero, esta gira -que arrancó el mes de octubre en Almería- es para presentar 'La Grieta'. Sin embargo, desde el principio de la noche advirtió que también tendrían su espacio en el repertorio las canciones del anterior.

Pronto sonaron temas como 'Ya te lo decía yo', 'Haciendo eses' o la propia 'Cabeza de león', con la que conectó de lleno con el público. Y es que apenas bastaron unas cuantas canciones para que la gente se sacudiera la timidez inicial y se dejara arrastrar por la compleja sencillez de cada uno de los temas que interpretó Romero, siempre arropado por su banda habitual: Charlie Bautista, Alfonso Ferrer, Nacho García y Amable Rodríguez.

A lo largo de la noche, Jero Romero y su banda combinaron a la perfección la energía y el intimismo sobre el escenario. El toledano fue capaz de hacer callar a toda la sala cuando apenas susurraba sobre el escenario y también de hacer corear de principio a fin canciones como 'Correcto', 'Devolverte', 'Fue hoy' o 'Nadie te ha tocado'.

Mención aparte merece la pegadiza 'Las leves', recibida con entusiasmo y cantada con muchas ganas. Y es que, quién no ha pensado alguna vez eso de “sal de mi cabeza, puedes salir por donde pone entrar”.

'Desinhibida', 'El As' y 'Túmbate' pusieron el broche a una noche realmente bonita. Las luces se encendieron poco antes de llegar a las once y a Madrid no le quedó más remedio que rendirse ante Jero Romero y su banda, y darles las gracias por comprimir en menos de dos horas tantísimas emociones.