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Coincidir con la final de la Champions no ha impedido que Andrés Calamaro vuelva a vender todas las entradas y ha puesto una nueva fecha para el 23 julio en el Teatro Circo Price. Pero ayer era el estreno en 'La Riviera', a reventar, y el público entregadísimo que se dio cita en la sala madrileña, al grito de “¡Oé, oé, oé, oé, Andrés, Andrés!” entre canción y canción, hizo que el músico argentino se sintiera en su salsa.

Ataviado con sus inseparables gafas de sol, pañuelo anudado en la frente, camiseta y pantalón negro, Andrés Calamaro conserva a sus casi 53 años el aspecto rockero y bohemio que le caracteriza. Calamaro y su banda arrancaron puntuales al ritmo de 'Output Input', pero es durante la segunda canción, 'A los ojos', cuando el público comienza a calentar motores para la euforia que vendría después con 'Te quiero igual'. En 'Crímenes Perfectos' el público estaba ya coreando y lanzó su pañuelo a los espectadores en un gesto de entusiasmo.

'Cuando no estás' fue una de las canciones mejor recibidas de su último disco, 'Bohemio'. La canción homónima de su álbum, 'Bohemio', también sacó un enérgico aplauso y ovación a los asistentes. Sin duda, 'Loco' levantó aún más si cabe el ánimo del agitado público, que coreó de nuevo junto al bonaerense y su impecable banda. Para demostrar las dotes instrumentales de Calamaro y su cuadrilla, hicieron un despliegue funk únicamente instrumental quizás demasiado largo para un público deseoso de cantar y escuchar los grandes temas del repertorio del artista.

Así que Calamaro sacó un as de la manga, 'Flaca', que consiguió desatar la euforia del público que ya era más parecido a un karaoke colectivo. Las imágenes del proyector acompañaron durante todo el concierto muy acertadamente, en concreto, durante 'Los Chicos', momento en el que aparecieron a modo de homenaje los nombres de amigos y colegas de profesión que ya se han ido, como dice la canción, “y dale un abrazo muy largo a mis amigos que se fueron primero”: Spinetta, Urquijo, Antonio Vega, Camarón, Enrique Morente, Paco de Lucía… 

El público se quedó con ganas de más y pidió otra insistentemente, después de volver a ovacionar al artista riverplatense al grito de “oé, oé, oé, oé…”. Calamaro también recibió el calor de la sala, como dice en su blog “Muchos detalles musicales, inspiración y un ambientazo de éxtasis total que ofreció el respetable madrileño y aquellos que llegaron hasta Madrid de algunas otras partes…” y no espera menos para hoy “Mañana repetimos para una ciudad desierta y una Riviera… que promete (y esperamos que cumpla) iguales dosis de alegría incendiaria. Gracias, Madrid!”