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“A ver, a ver… Qué diablos pasa ahora, ¿una entrevista? Dejarme tomar un vino tranquilo con un jamoncito, que uno no tiene ganas de tanto trote”. Con estas palabras nos recibe un mito del flamenco, que irradia humor y simpatía allá por dónde va. Quizás esa figura tan natural, junto con su indudable talento es el que ha forjado una carrera cuyos niveles han sido crecientes en todo momento. 

El artista jerezano participa el próximo mes de agosto en Pamplona, en el primer Festival Flamenco On Fire, un certamen que tiene como objetivo rendir homenaje a Agustín Castellón Campos, el maestro Sabicas. En la ciudad navarra compartirá cartel con artistas del 'tablao' y el arte gitano como Sara Baras, José Mercé, Niña Pastori o Estrella Morante. 

¿Cuándo se dio cuenta José Mercé que crecería en el flamenco?

Vengo de una dinastía como la del tío Paco de la Luz muy 'cantaora'. Yo sinceramente nunca pensé que fuera ser un profesional de este arte pero como dice el dicho ' de lo que se mama, se cría'. Afortunadamente crecí en ese ambiente y a los 13 años cuando vine a Madrid empecé a cantar y a darme cuenta que el flamenco tenía guardado un lugar para mí.

¿Ese duende del que se habla en este arte: se hace o se nace con él?

Yo creo que hay que nacer en el ambiente flamenco para cantarlo. Puedes aprender, puedes ser un buen aficionado. Para cantar por 'soleas' si no naces con eso, serás simplemente eso, un buen aficionado.

¿Crees que ese es un gen especial que va en la raza gitana?

No lo creo. Ha habido 'cantaores' muy buenos y que no eran gitanos pero yo creo que lo bonito que tenemos los gitanos es eso, una parte de nosotros se debe a eso, al flamenquito.

¿Cuánto crees que importa la voz y la imagen en un artista?

Lo más importante es cantar y que le llegue el mensaje a la gente. Si cantas con sentimiento y con corazón tienes mucho ganado. La imagen, sin duda, es secundaria pero es parte del espectáculo y también tiene su influencia. 

¿Qué significó Sabicas para José Mercé?

El Tío Sabas fue el primer artista que dominaba la guitarra española. Él era un crack. Hubo un antes y un después con su etapa como profesional. Sin él, nada hubiera tenido sentido.

¿Y el maestro Paco de Lucía?

Paco fue el mejor de los mejores. Tendrán que pasar años y años hasta que nazca un emblema como él. Lo único que podemos hacer es homenajear su figura.

¿Por qué camino crees que discurre el flamenco? ¿Hay margen para la innovación?

Hay camino para refrescar pero hay que tener claro que innovar en el cante es muy difícil. La base que hay es muy grande y muy fuerte. 

A día de hoy, estamos en un punto en el que hay mucha más musicalidad que antes pero estoy seguro que hemos perdido algo importante en el mundo del cante, que es la personalidad.

¿Cómo definiría José Mercé el flamenco en unas palabras?

Yo siempre digo que no hay que entender de nada, ni de un tipo de música ni de otra. El flamenco es muy sencillo: o te llega o no te llega. Puede no llegarte a tocarte la fibra pero sí lo hace, 'apañao' estás (Risas).

¿Se valora en España el talento musical y el arte de nuestros artistas?

Es una verdadera lástima y es duro decir esto, pero en España el flamenco lo valoramos más bien poco. Es un arte muy respetado fuera de nuestro país, sin embargo aquí, como es algo tan nuestro, creo que le damos mucha menos importancia de la que tiene. 

Me parece algo muy grave cuando es una de las mejores cosas que tenemos en nuestro país y sin lugar a dudas, representa a la perfección lo que llaman 'Marca España'.

Momentos buenos y malos encima de un escenario, ¿tienes alguno que recuerdas especialmente?

Mi carrera es tan larga que hace que muchos hayan pasado a mejor vida (se ríe). Sin embargo, hay un concierto que no olvidaré nunca. Fue en Sevilla y aquel día nada más subir al escenario, me di cuenta que no tenía ni la voz ni la garganta para cantar. No sé si fue ese famoso 'duende' del que se habla o una ayuda divina en forma de ángel pero esa noche que se tornaba en desastre se convirtió en memorable.

¿Ha pensado José Mercé alguna vez “que poca gente ha venido a verme cantar”?

Por fortuna, no me ha ocurrido eso todavía. Si pasara, no ocurriría nada, es ley de vida. Yo canto con las mismas ganas si hay más o menos público o si me arranco en el norte o en el sur.

¿En quién se acuerda Mercé en los momentos difíciles?

Tanto en los malos como en los buenos momentos llevo a mi hijo Curro por bandera- el pequeño falleció con apenas 14 años tras unos problemas en el corazón-. Yo no nunca actúo sólo, él está conmigo siempre encima del escenario. 

La llama de la cultura, en general, se apaga lentamente. Piratería, IVA cultural. ¿Qué opinión tiene un mito musical de todo esto?

Me aparece una aberración lo que están haciendo con la cultura. Espero que los responsables del sector se den cuenta que no vamos por un buen camino, especialmente en el tema del IVA.

¿Nos queda cuerda para rato, maestro?

Yo creo y espero que sí. Hasta que mi gente, mi público me aguanta yo seguiré dando todo lo que tengo.

¿Qué proyectos hay para el corto plazo?

Estoy de lleno inmerso en mis 'Antologías' que espero que un par de años estén ya en el mercado. Además vamos haciendo 'cositas' como siempre, entre ellas el festival 'Flamenco on Fire', en Pamplona, algo que nos hace especial ilusión. No venimos todos los días al norte.

¿Queda algo del niño de 13 años que arrancó en el mundo del flamenco?

Yo creo que queda todo. Yo soy el mismo de siempre. Mi gente, la familia lo sabe aunque está claro que hay dos cosas que han ido a más: la responsabilidad y los años, que siempre te persiguen (Risas). Cada día tengo más ilusión, estoy contento de poder vivir de lo que me gusta, un ser completamente privilegiado.

Como declarado madridista, ¿cómo ves al equipo de cara a la final de Lisboa?

El Atleti es un gran rival pero yo me veo con la Décima y en Cibeles. A mi 'sobrino'- por Sergio Ramos- sólo le queda la Copa de Europa y está deseoso de lograrlo. ¡Espero que me puedan dar esa alegría! Que ya llevamos unos años de sequía en la Champions.