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Dos tercios de los conductores del Reino Unido, admiten que no entienden las señales de tráfico europeas, según revela una nueva investigación, por medio de una encuesta realizada a 2.000 automovilistas del Reino Unido, por el fabricante de cámaras de salpicadero Nextbase, en la que se descubrió que el 65 por ciento de los encuestados, no entendía las señales de tráfico europeas, a pesar del hecho de que el 40 por ciento había conducido en el extranjero.

Los conductores fueron examinados con el significado de las señales de tráfico europeas, y solo dos de cinco señales fueron identificadas correctamente en promedio. Tres cuartos de los examinados, no reconocieron el letrero que marca el final de las restricciones de velocidad en una autopista alemana y, muchos lo confunden con el letrero de límite de velocidad nacional del Reino Unido.

Con 40 millones de británicos con permisos de conducir completos en el Reino Unido, esto equivale a 18 millones de personas que no pueden entender las señales de tráfico extranjeras, lo que es particularmente preocupante durante la temporada alta de vacaciones de verano, cuando se espera que cuatro millones de automovilistas británicos, conduzcan en el extranjero.

Alrededor del 60 por ciento de los encuestados, dijeron que habían conducido más de 500 kilómetros millas en el extranjero, más que la distancia entre Londres y París, mientras que alrededor de una cuarta parte, han cubierto al menos 900 kilómetros en carreteras extranjeras.

Más de una cuarta parte de los conductores encuestados, admitieron haber encontrado un problema mientras conducían al extranjero, por haber estado involucrados en un accidente.  Más de la mitad de estos incidentes, necesitaron la intervención de la policía, y más de un tercio de los conductores británicos, fueron atrapados en tales casos, diciendo que se sentían discriminados por ser extranjeros.

Nextbase ha señalado que las cámaras de salpicadero, pueden ayudar a los conductores a demostrar su inocencia en el caso de un accidente sin culpa, aunque más de dos tercios de los automovilistas del Reino Unido, aún no han adoptado la tecnología.