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Desde el pasado día 1 de este mes de septiembre, ha entrado en vigor el nuevo sistema de determinación de niveles de contaminación de los automóviles el WLTP. Estas siglas vienen ya siendo habituales entre los fabricantes, concesionarios y usuarios del sector de la automoción, pero muy pocos saben realmente que es WLTP y que quiere decir. Pues, lo vamos a aclarar para aquellos que todavía desconocen que significan estas siglas y cómo afectará a sector del automóvil en un futuro no muy lejano.

La WLTP, son las siglas en inglés de Worldwide Harmonized Light-Duty Vehicles Test Procedures, que traducido al español significa Procedimientos Armonizados para Pruebas de vehículos Ligeros. Éste es un organismo internacional que establece las normas y procedimientos universales para determinar los niveles de contaminantes y emisiones de CO2, consumo de combustible y autonomía de vehículos eléctricos.

Hasta ahora, la homologación de los coches nuevos por parte de los fabricantes, se realizaba a través del ciclo de medición NEDC, que es el que define los valores de consumo urbano, extraurbano y mixto, basándose en un perfil de conducción teórico. Sin embargo, a diferencia del NEDC, el WLTP utiliza perfiles reales, basados en experiencia real y hábitos y costumbres diarios de los conductores.

Para realizar los procedimientos y crear un perfil, existen cuatro conjuntos de pruebas que se realizan a diferentes velocidades: Baja, Media, Alta y Muy Alta. Cada una de estas acciones o conjuntos de pruebas, contiene diferentes etapas, como aceleración, frenada, etc., todas ellas pensadas para reproducir situaciones reales. Por medio de las pruebas y la combinación de éstas, se busca simular una conducción actual, diaria y real y, para cada vehículo, se prueban sus diferentes combinaciones de motor, transmisión y acabado.

Los valores que se obtengan se definirán en un margen de consumo y estas cifras indicarán una aproximación a la realidad, porque la aproximación a la realidad se consigue a partir de la combinación de las pruebas. Además, el protocolo WLTP tiene una duración de 30 minutos, diez más que el del NEDG y se lleva a cabo con mayores velocidades medias, con sus acelerones, paradas más cortas y vehículos con su equipamiento completo.

Los nuevos tipos de pruebas, no solo implican una mejora en los resultados, sino que con el cambio al ciclo WLTP, las autoridades europeas han conseguido subir el nivel de exigencia de la prueba.

Pues, ya lo saben los futuros usuarios y compradores de coches nuevos, que desde ahora, tienen garantizado el conocimiento de lo que consume su coche, de lo que contamina y de su autonomía. Ya no les pueden engañar.