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Llegan las primeras nieves: frío, humedad y… la necesidad, en muchas zonas de España, de emplear las cadenas de nieve. Su uso es menos sencillo de lo que parece, según explican desde el centro del bricolaje del automóvil HTMBoxes. “Ante la falta de uso, es muy posible que las cadenas no presenten el mejor estado”, advierten. Luego, añaden: “Al mismo tiempo, para su uso, es conveniente tener en cuenta una serie de consejos para realizar un correcto manejo de ellas”. Te los contamos a continuación:

Saber si son o no las adecuadas: Lo primero que hay hacer es comprobar que las cadenas que se tienen son las adecuadas para vehículo que se esté utilizando. Muchas veces, al adquirir un coche nuevo, normalmente se cogen las que se llevaban en el coche viejo y se meten en el maletero sin probarlas. Es fundamental cotejar que las medidas de la rueda coinciden con las de las cadenas.

Siempre con guantes: Es esencial llevar en el coche unos guantes de trabajo. Es algo básico puesto que a la hora de poner las cadenas los guantes evitarán posibles cortes, heridas y congelaciones en las manos.

En condiciones adversas y fuera de la calzada: Siempre es conveniente realizar algún tipo de práctica en condiciones adversas: con frío, lluvia, etc. Así, cuando llegue el momento de tener que colocar las cadenas en plena nevada, no será necesario buscar ningún manual, puesto que ya se dispondrá de práctica. Por otro lado, siempre se pondrán fuera de la calzada.

¿Sabes dónde se colocan las cadenas? Las cadenas y fundas textiles se colocarán siempre en las ruedas motrices, esto es: sobre las ruedas en las que el motor ejerce su fuerza. Por tanto en los vehículos con tracción trasera se deberán colocar en el eje posterior y los vehículos con propulsión delantera en el eje anterior. Los vehículos con tracción permanente a las cuatro ruedas, salvo indicación contraria del manual de su vehículo, deberán instalar las cadenas en el eje trasero.

Velocidad máxima a 40Km/h y sin maniobras bruscas: Una vez que se instalan las cadenas, se tendrá que circular a una velocidad máxima de 40Km/h. No se tiene que sobrepasar, aunque se piense que la adherencia de la cadena sea óptima, ya que, a medida que se aumenta la velocidad, el agarre disminuye. Del mismo modo, las maniobras no tendrán que ser brucas.

Retirarlas cuando ya no sean necesarias: Las cadenas tendrán que ser retiradas en cuanto la capa de nieve o hielo haya desparecido del asfalto. De este modo, ni los neumáticos ni las cadenas sufrirán daños.

Limpiar con agua: A la hora de limpiar las cadenas, se tendrá que hacer con agua, con el fin de eliminar los restos de tierra y sal. Por último, antes de guardarlas en su envase hay que cerciorarse que están secas. De esta forma, se evitará su deterioro por un mal almacenaje y estarán listas para volver a utilizarlas.