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El dolor de espalda es un síntoma, no una enfermedad, y a pesar de ser una de las causas de mayor absentismo laboral en todo el mundo y motivo también de depresión por su carácter incapacitarte, no dedicamos el tiempo y el esfuerzo necesario a prevenirlo.

Lo asegura Ata Pouramini, quiropráctico, autor de “Escuela de la Espalda”, para quien no se trata solamente de estirar antes de practicar deporte o de no cargar excesivo peso, consejos clásicos que evitan no pocas lesiones. El experto, siguiendo su dilatada experiencia, quiere poner el énfasis en esos gestos, posturas y movimientos, es decir, hábitos de nuestra vida cotidiana que literalmente podrían esta “machando nuestra espalda”.

22. Leer en la cama

Puede no resultar tan relajante a la larga. El leer en la cama con las piernas rectas produce el mismo efecto que el agacharnos mal. Es terrible para las lumbares. Si lo hacemos a diario nos va a perjudicar mucho, con dolores crónicos de espalda.