Compartir

Joaquín Sabina sufrió la noche del miércoles una aparatosa caída desde el escenario del Wizik Center (Madrid) mientras ofrecía un concierto en la capital. Como consecuencia de la misma, el espectáculo tuvo que ser suspendido y el cantante de Úbeda, trasladado al hospital.

Sabina llevaba 30 minutos de recital, junto a Joan Manuel Serrat, cuando se precipitó desde un metro y medio de altura al foso del escenario. Según explicó Sabina a sus más cercanos, fue un foco el que le deslumbró y no vio el final del escenario.

Pasados varios minutos de incertidumbre, el cantante regresó al escenario en una silla de ruedas empujada por el músico catalán y se disculpó ante los presentes.

“Estas cosas sólo me pasan en Madrid, lo siento muchísimo, me he dado un golpe muy fuerte en el hombro”, dijo el músico. “Me hace que tengamos que suspender con todo el dolor este concierto”, añadió, para asegurar que regresarían en mayo a Madrid. “No tiren las entradas los que quieran venir en mayo, estamos confirmando el día 22 de mayo”, avisó el cantante ante los aplausos de los presentes.

Sabina ha pasado la noche en la Ruber Internacional donde finalmente ha tenido que pasar por el quirófano para ser intervenido de un pequeño derrame cerebral. Ahora se encuentra ingresado en la UCI. También tiene varias fracturas en un hombro.

El parte médico confirmaba que el cantante presentaba un “traumatismo de hombro izquierdo, torácico y craneoencefálico“.

En el hospital está recibiendo las primeras visitas. Entre ellas la de su amigo Benjamín Prado. “¿Qué puede hacer Joaquín Sabina según se despierta de una operación? Pedir un cigarrito: ‘yo quiero fumar’, ha dicho”.