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El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados, Irene Montero, han publicado en las redes sociales una carta en la que destacan el valor de tener una sanidad pública y agradecen a “todos” sus adversarios políticos el apoyo y los consejos sinceros que les han prestado en los dos meses transcurridos desde el nacimiento de sus dos hijos prematuros.

“Dicen que la amnesia infantil hace que olvidemos todo lo que vivimos en nuestros primeros años. Nos alegra que Leo y Manuel nunca recuerden los tubos o los electrodos que les acompañaron en la unidad de cuidados intensivos, que olviden los sonidos de los monitores que medían su ritmo cardiaco y su respiración. Nos gusta pensar que un día mirarán con extrañeza las fotos que les hicimos cuando eran tan pequeños. Pero hay cosas que les contaremos y de las que no queremos olvidarnos nunca”, escribe el líder de Podemos.

Iglesias y Montero cofirman la misiva en la que, aparte de enumerar con un comentario personal para cada uno a todos los médicos y enfermeros del Hospital Gregorio Marañón que han atendido a los bebés, destacan el sistema sanitario universal como “algo mucho más importante que cualquier himno o bandera”, y prometen enseñar a sus hijos que “nada merece más lealtad que eso”.

Los líderes de Podemos atribuyen la existencia de esa sanidad pública a “una sociedad que todavía asegura los mejores cuidados para cualquier persona independientemente de su posición social”, y subrayan que “muy pocos niños recibirían lo que necesitan y merecen si la salud estuviera sometida a las leyes de la oferta y la demanda”.

Comentan también que enseñarán a sus hijos por qué ellos son y serán leales a “lo común”, y en este punto revelan que, hasta que la leche materna de Montero no estuvo lista, los niños se alimentaron de la leche de otras madres, y que, en correspondencia, la portavoz parlamentaria también ha donado la suya para otros bebés prematuros que lo necesitan; de esta forma, enfatizan, se ha generado una “hermandad” entre todos esos niños.

Otro de los párrafos más significativos del texto es que, además del “cariño” de sus compañeros de partido, no olvidarán que “algunas de las palabras más hermosas, algunos de los abrazos más sinceros, algunos de los consejos más provechosos, vinieron de nuestros adversarios políticos”, ni que, aun siendo republicanos, los Reyes les llamaron para preguntarles y, aun siendo ateos, sus amigos creyentes rezaron por los bebés, “y nunca se sabe”.

Por todo ello, concluyen Iglesias y Montero, enseñarán a sus hijos que han de ser “siempre respetuosos con el que piensa distinto porque la humanidad, la decencia y la amistad no son el patrimonio exclusivo de ninguna causa”.

Con esta nota impulsada por un “nudo en la garganta”, los dos líderes políticos quieren agradecer a todos los que les han ayudado a pasar estos meses en los que, dicen, todos los días miraban a los niños y les decían “vamos, hijos, vamos”, y cerrar una etapa que celebran que los bebés no vayan a recordar pero de la que ellos no olvidarán los apoyos recibidos.