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Kiko Rivera y su mujer, Irene Rosales, han vuelto a sorprender a la audiencia de ‘Gran Hermano Dúo’, al confesar los graves problemas económicos que han atravesado, por la adicción a las drogas del DJ.

El tema volvió a salir cuando, al hablar con sus compañeros del reality, Irene soltó que para ellos entrar en el concurso había “sido como un ángel caído del cielo. Cuando se inventaron un ‘GH’ por parejas yo no me lo pensé porque lo estábamos pasando bastante mal económicamente desde el problema de Kiko”.

Tras la confesión, el presentador, Jorge Javier Vázquez, llevó a la pareja al confesionario para ahondar en el tema. Desde allí, el hijo de Isabel Pantoja confesaba que “muchas veces no hemos podido ni pagar el alquiler de la casa”, por lo que se han visto obligados a pedir dinero a su madre, amigos, e incluso a su hermana.

Preguntado sobre si se había arrepentido de malgastar el dinero, Kiko se refería a un asunto muy doloroso “¿sabes Jorge cuando más lamenté haber gastado tanto dinero? Cuando mi madre estuvo donde estuvo (en relación a su tiempo en prisión) y se necesitó dinero para sacarla, y yo que ese dinero lo tuve, no lo pude poner porque lo gasté. No me lo perdono”.

Kiko se mostraba emocionado y avergonzado por lo sucedido, y aseguró que se dio cuenta de que tenía un problema cuando “había que poner dinero para una cosa y yo, teniéndolo, me lo gasté en mis cosas”. Fue uno de los peores días de mi vida, afirmó: “De decir, qué carajo he hecho con mi vida, ahora que alguien de mi sangre necesita eso y yo me lo he gastado en otra gente y en mí mismo en cosas malas. Eso me va a doler hasta el fin de los días”.

Tras esta dolorosa experiencia, tanto la pareja se mostró muy afortunada por la gente buena que les rodea e Irene subrayaba  “no le he reprochado nada ni nunca lo haré, y viendo el lado bueno de esto es que ahora Kiko lo valora todo, es superconsciente de todo y no solo del dinero. No hay mal que por bien no venga”.