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Katy Perry ha decidido promocionar su nuevo álbum 'Witness' grabándose durante 72 horas en streaming en YouTube. 

La cantante instaló unas cámaras en su casa de Los Ángeles y los espectadores pudieron seguir una cena a la que asistieron la directora Patty Jenkins, la estrella del burlesque Dita Von Teese, la actriz Anna Kendrick y la cantante Sia.

Antes de la cena, Perry se reunió con el psicólogo Siri Sat Nam Singh, presentador del programa The Therapist, con el que habló de manera muy abierta sobre su vida, entre otras cosas de la difícil relación que mantiene con sus padres, diversas cuestiones sentimentales, sus problemas con el alcohol pero sobretodo sobre sus pensamientos suicidas. 

Fueron momentos de total sinceridad. La emoción se transformó en llanto cuando la cantante empezó a hablar de su dependencia del alcohol, que varias veces la ha llevado a pensar al suicidio. 

''Ha ocurrido y es difícil hablar del tema porque me avergüenza, porque 'Katy Perry es fuerte''. Me avergüenzo de haberme sentido tan deprimida…también me he cortado el pelo porque no quería parecerme más a Katy Perry. Quería ser Katheryn Hudson (su verdadero nombre), encontrar mi lado más auténtico'', ha confesado, despreocupada del rímel que le goteaba en las mejillas y, menos, de todas personas que la estaban mirando en directo.