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Cada ves es más habitual que los conciertos incorporen grandes efectos especiales con los que sorprender a los miles de fans que acuden a ver a sus ídolos. 

Pirotecnia, efectos de luz y de sonido o plataformas que suben y bajan son algunos de los avances que no faltan en un gran show. Pero a veces fallan, dejando en evidencia a los artistas. 

Esto mismo le ocurrió a Beyoncé en el concierto que ofreció este pasado fin de semana en Varsovia (Polonia). Cuando llegó la hora de despedir el concierto, la artista no dudó en subirse a una gran plataforma junto a su marido, el rapero Jay-Z.

Sin embargo, la plataforma se atoró y Beyoncé quedó aislada en lo alto, necesitando que varios operarios se acercaran con una escalera para poder descender. 

La artista se lo tomó con humor y antes de descender (tacón incluído), no dudo en dedicar un pequeño baile a sus fans.