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El rebelde príncipe alemán, Ernesto de Hannover, de 64 años, se encuentra ingresado desde hace dos semanas en una clínica austriaca de desintoxicación especializada en casos extremos de alcoholismo, según a informado el rotativo 'Bunte'.

Hannover fue ingresado de urgencia por una inflamación severa en el páncreas y por sufrir diferentes hemorragias internas, supuestamente derivadas de una fiesta salvaje a la que acudió. En el centro tuvo que ser tratado psicológicamente, ya que, según el mismo medio, el aristócrata padecía alucinaciones.

Por el momento se desconocen más detalles de su preocupante estado de salud.