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El pasado 1 de abril, Domingo de Pascua, la furia se desataba a la salida de la Catedral de Palma de Mallorca. Los españoles asistíamos atónitos a un encontronazo entre dos de las mujeres más importantes del país: La reina Letizia y suegra, doña Sofía, pero ¿Era el primero?. No

El primer gran desencuentro público entre estas dos grandes de España, según 'El Mundo'. lo publicó la revista 'Semana' en noviembre de 2013. 

En aquella ocasión, durante un acto oficial, se fotografió a doña Sofía irritada, regañando a Letizia. 

Tal y como informó el mismo diario, en aquella ocasión, los portavoces de la Casa Real afirmaron que no había pasado nada, simplemente se debía a un exceso de gesticulación por parte de doña Sofía, pero que no existían malos entendidos entre las paredes de la Casa Real.

En 2016, durante un verano en Mallorca, una grabación en vídeo captó otro roce entre las mujeres. Fue durante una recepción en el Palacio Real de la Almudaina, Letizia pasó por delante de su suegra sin detenerse siquiera a saludar, tal y como documentó el portal 'Vanitatis'.

Tal y como publicaron en su día los principales diarios del país, el origen del mal rollo entre las mujeres, tiene que ver, por un lado, con las supuestas trabas que pone Letizia para que su suegra pueda convivir con sus hijas, Leonor, futura heredera al trono; y Sofía, a las que ve muy poco y con cita previa, pese a que residen también en la Zarzuela, con el pretexto de que las niñas tienen que guardar una disciplina con horarios inflexibles. 

La reina emérita se queja de que esta estricta norma no es aplicable a su consuegra, Paloma Rocasolano, que ha visitado con frecuencia a sus nietas sin necesidad de solicitar un permiso previo.

La periodista Pilar Eyre, personaje muy cercano a doña Sofía, contó, tal y como publicamos, que Doña Sofía rompió a llorar delante de su familia griega asegurando que Letizia no le dejaba ver a sus nietas: “No me dejan verlas, vivo al lado y no puedo ir a su casa”.

Pero no son sólo las pequeñas la causa del conflicto.

Otro de los frentes abiertos entre las mujeres fue el apoyo público y privado que la madre del rey ha demostrado a su hija, la infanta Cristina y a su marido, Iñaki Urdangarín, a los que Letizia rehúye desde el momento en que estalló el escándalo del caso Nóos, que acabó por salpicar a la hermana de Felipe VI.

Que doña Sofía apareciera retratada en la portada del popular semanario ¡Hola! con la familia Urdangarin-Borbón, en vísperas de la imputación, habría provocado una seria ruptura con Letizia, que no ve con buenos ojos que la reina madre ejerza de intermediario entre Felipe y su hermana, con quien hasta antes de que estallase el escándalo, había tenido una relación incluso más estrecha que con la infanta Elena.

Una fuente cercana al entorno real reveló a 'El Mundo' que: “(Letizia) piensa que los exduques de Palma han hecho un daño tremendo a la Corona y que su presencia junto a Don Felipe es nociva, por eso no entiende la obcecación de Doña Sofía”.

La prensa ha dado voz a las versiones que señalan que buena parte de la tensión que este domingo se desbordó en el desencuentro de la Catedral de Palma de Mallorca se deba al hecho de que Letizia supiera y estuviera molesta porque la infanta Cristina asistiría el martes 3 de abril a un solemne Te Deum en memoria de Don Juan, abuelo del rey, en el que estaría presente gran parte de la familia Borbón, en un momento en que el Tribunal Supremo de España está a punto de resolver si Iñaki Urdangarín entra o no a prisión por el escándalo de corrupción del caso Noós .