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¿Se le terminarán algún día las historietas curiosas a Robbie Williams? Si bien un día te habla de visiones y ovnis, al siguiente te salta con cuentos de botox y el de después, de cocaína. Los excesos del pop han provocado que el cantante británico pueda contar más relatos que los hermanos Grimm. Incluso algunos más increíbles y maravillosos, como es el caso del último.

Williams, ex-integrante de Take That y estrella del pop mundial, ha compartido en una entrevista con Kiss FM en Reino Unido como fue vivir una noche de setas alucinógenas y desfase en casa de Bono, cantante de U2.

Una vez las consumieron, Williams ha confesado que quedó “paralizado por la pintura más preciosa que jamás hubiera visto”. Sin embargo, pocos minutos después apareció Bono, quien le dijo que lo que observaba no era un cuadro, sino una ventana.

Respetuoso y gentil con el dueño de la casa, Williams no reprochó. “No iba a discutir con él. No iba a decirle que estaba equivocado”, dice destacando que lo único que hubo fue un silencio antes del final del dilema.

¿Quién llevaría razón? De hecho, ¿qué le habría dicho Bono al bueno de Robbie si hubiese estado presente la noche que, supuestamente, vio llegar a los extraterrestres?