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Los Premios Grammy celebrados este domingo en el Staples Center de Los Ángeles tuvieron una protagonista absoluta: Adele. La cantante obtuvo cinco premios y protagonizo dos de los momentos más divertidos de la gala. 

La cantante británica se impuso a Beyoncé ganando el premio a Mejor Álbum del año, Mejor Canción y Mejor Grabación. Aunque no se olvidó de su contrincante, a quien le quiso dedicar unas palabras: “Beyoncé, te adoro, emocionas mi alma desde que tengo 17 años. Quiero que seas mi mamá”

Aunque la cosa no quedó ahí. Cuando la cantante subió al escenario para recoger su premio a Mejor Album por 25, Adele reconoció que el disco de Beyoncé era mejor que el suyo. “No puedo aceptar este premio. Estoy muy agradecida, pero mi vida es Beyoncé, y el mejor álbum para mí es el suyo, un trabajo monumental y bien pensado. Es un trabajo precioso donde desnuda su alma y podemos ver una parte de ella que no siempre enseña”, dijo al recoger el premio. Además de sus palabras a Beyoncé, la artista británica rompió su gramófono. Hay medios estadounidenses que aseguran que la cantante lo rompió para darle la mitad a Beyoncé.

Esta no fue la única anécdota que protagonizó Adele. Durante su actuación en homenaje a George Michael interpretando Fastlove, la cantante se equivocó y paró la actuación. Adele llevaba menos de un minuto en el escenario cuando se equivocó en la letra. La cantante decidió parar la actuación para volver a retomarla poco después. “Lo siento, la he cagado. Tenemos que parar. Perdón por decir un taco, pero no podemos seguir así”, decía Adele. Lo que desató una gran ovación entre los allí presentes.