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“He intentado quitarme la vida dos veces”. Con este impactante titular, la revista 'Lecturas' ha resumido su entrevista con Yurena, la cual ha confesado el calvario que vive desde hace años. En ella, la cantante culpa a los medios de comunicación y a sus desengaños amorosos de querer desaparecer del mapa.

“No soportaba el acoso de los primeros años, no podía salir a la calle, me daba pánico. Se reían de mi madre y de mí, nos han agredido, a mis padres los patearon. No podía más, solo quería desaparecer e intenté dejar de vivir. Mi madre me encontró inconsciente después de haberme tomado dos botes de pastillas. Me salvó la vida por minutos”, concreta Yurena.

En esa entrevista, la exconcursante de 'Supervivientes', programa al que agradece un respiro y un punto y aparte en su nueva vida, ha lanzado también algún dardo a personas a los que consideraba amigos, como es el caso de Alaska y su entorno. “Me abandonaron pronto. Me dolió, me sentí muy sola. De un día para otro me dieron la espalda. No quiero malos rollos. Estoy agradecida porque me apoyó públicamente pero renegaron de mí y ahí acabó la relación, dice la cantante.

Otro de los episodios que más le han perjudicado en su día a día, además de las burlas constantes por su físico, fue el que la obligó a cambiarse su nombre. Incluso asegura que hubo una campaña para desprestigiarla. Me llamaron Tamara la mala. Yo tenía el nombre registrado pero le hacía sombra y fue a por mí (…) Ese problema mi vino grande, acarreaba la depresión y no pude más. Ahí intenté suicidarme otra vez”, concluía.