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Demi Lovato ha reiterado en varias ocasiones sus problemas con las drogas. Poco a poco, la estrella Disney abre poco a poco su corazón para desvelar esa etapa juvenil de su vida donde confiesa que estuvo cerca de morir. En una entrevista con la revista 'American Way', la cantante ha reconocido que “ha vivido muy rápido” y que pensaba que iba a morir realmente joven.

“No pensaba que iba a llegar a los 21 años (…)'Camp Rock' me cambió la vida y en ese momento no podía pensar que mi iba a convertir en todo eso”, explicaba la joven a dicha publicación.

En esos años, Lovato empezó a consumir alcohol, drogas (especialmente la cocaína, a la que se enganchó) y medicamentos que la llevaron a entrar en una clínica de rehabilitación en 2012, donde se dio cuenta de que todo su calvario había comenzado años antes cuando era una niña.

¿Por qué? En la entrevista, la cantante explica que los problemas alimenticios de su madre y su abuela la arrastraron a ella a una situación similar. “Aunque solo tenía dos o tres años, estar alrededor de alguien que pesaba solo 36 kilos y que tenía un grave trastorno alimenticio me afectó en el futuro. Es difícil no acabar sufriendo ese mismo problema”, concretaba Lovato.

Poco a poco, la estadounidense va viendo la luz al final del túnel, asegurando que no ha cambiado de vida para convertirse en ejemplo de nadie pero que está “feliz” si puede ayudar a alguien en ese camino.