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Desde la llegada al mundo del pequeño Lucas, la vida de la familia Casillas Carbonero ha cambiado mucho. La pareja está feliz por el nacimiento de su segundo hijo, pero no todo está siendo fácil….

Para empezar, Iker Casillas tuvo que marcharse a Francia apenas dos días después por sus compromisos con la Selección española, y es Sara Carbonero la que se ha quedado a cargo de los dos pequeños tratando de adaptarse a la nueva situación.

Sin embargo, parece que al que más le está costando asumir el nacimiento de Lucas es a Martín. Cuando llegaron del hospital, “estuvo unos 15 minutos pegado al capazo sin separarse, sólo mirando a su hermano. Entonces pensé que lo más difícil estaba hecho y que Martín había encajado muy bien lo de tener un hermanito. ¡Qué equivocada estaba!”, cuenta la periodista en su blog.

Me habían hablado del tema, de esos arrebatos incontrolados que a veces acaban en pellizcos al bebé, pero nadie me había contado que de un día para otro, a mi hijo le cambiaría el carácter radicalmente. No me habían hablado de su tristeza”, explica Carbonero.

Martín estaba triste, hasta el punto de que me pedía irse a la cuna temprano y se quedaba allí solo mirando al techo, pensativo. No quería saber nada de nadie. Esa escena me rompía el corazón. Puede sonar exagerado pero a pesar de estar inmensamente feliz con la llegada del bebé, un sentimiento de culpabilidad me rondaba, por no poder dedicarle ya todo el tiempo a su hermano mayor”, escribe sobre cómo se sentía Martín con un miembro más en la familia.

Sara Carbonero ha hecho todo lo posible porque su hijo mayor se adapte a la nueva situación familiar, y trata de implicarle en algunas de las tareas del cuidado de Lucas. Por ejemplo, le ha enseñado cómo se le baña o cómo se le cambian los pañales, y parece que la actitud de Martín está empezando a cambiar.

“Ahora nada más despertarse busca a Lucas por toda la casa, cuando llora le da besos en la cabeza y le pregunta qué le pasa. Aun así, no me puedo despistar un segundo porque continuamente vuelan por la casa juguetes y muñecos que van directos al bebé, cuenta Sara.