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La visita de Adele a Barcelona no ha dejado indiferente a nadie. La cantante mejor pagada de la industria musical visitó la ciudad condal para ofrecer un concierto en el Palau Sant Jordi como parte de su gira mundial, el único que ha dado en España.

Durante una visita por la ciudad con su guardaespaldas y su hijo Angelo de tres años, y tras salir de una juguetería, la cantante dedicó una 'peineta' a los allí presentes.

Ser una estrella mundial hace que los fotógrafos estén todo el día pendiente de ella, algo que parece que no le gusta del todo.

El pasado martes, la nueva reina del pop deleitó con su música a los dieciocho mil espectadores que se dieron cita en el recinto.