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A las nueve y media de la mañana del pasado viernes, Manuel Benítez acude voluntariamente al Hospital Universitario de Córdoba para someterse a la prueba de ADN que el médico forense le solicita como parte de las diligencias de la demanda de paternidad presentada por Manuel Díaz, 'El Cordobés'. Dos horas y media después, otro 'Cordobés', Manuel Díaz, entraba po ala misma prueba para un extracción de sangre. La razón, la prueba pericias que tiene que decir el próximo 28 de abril si Manuel Díaz tiene razón y, por tanto Manuel Benítez es su padre.

Se da la circunstancia de que la parte demandante ya tiene una prueba privada que confirma al 99,9% que Díaz es hijo de Benítez, pero es importante, porque se trata de la prueba oficial. Ésa a la que siempre se había negado a someterse. «Nosotros ya presentamos una prueba que les relacionaba extraída de una servilleta que habría utilizado El Cordobés», asegura el letrado.

Padre e hijo no coincidieron en ningún momento, y mientras Manuel Benítez abandonaba el centro nada más realizarse la prueba, no hacía lo mismo Manuel Díaz, que, además de visitar personalmente a algunos ingresados, no dudó en fotografiarse con quien se lo pedía. 

Una y otra salida del hospital prueban que ambas personas no están viviendo un buen momento. Manuel Benítez está pasando por un mal trago. Uno de los peores de su vida y que, además, se separa de su mujer, Martina Fresas, tras 50 años de matrimonio, cinco hijos y tres hijos más nacidos de otras relaciones. 

A sus 80 años, Manuel Benítez se encuentra solo y sin acceso a su gran fortuna. La sentencia de ese juicio puede hacer que Benítez no tenga más remedio que reconocer a ese hijo que se le parece como dos gotas de agua. Y eso significará también que su dinero está bloqueado porque su esposa que quiere blindar hasta el último céntimo que pudieran corresponderles a los dos hijos que Manuel habría tenido fuera del matrimonio, María Ángeles Benítez Raygon, legalmente reconocida desde el año 2.000 y que lleva ya sus apellidos, y Manuel Díaz, a punto de ser reconocido como su hijo legal. O en otras palabras, Martina Frases teme a esos hijos nacidos de las antiguas relaciones de su marido y quiere proteger a una de sus hijas, Martina, que tendría algún problema de salud y necesita más que ningún hijo el cuidado de sus padres, como publica LOC.

Frases, ya consiguió que El Cordobés pusiera a nombre de su esposa todo su patrimonio inmobiliario y sus empresas radicadas en Córdoba, valorado todo ello en cerca de 30 millones de euros. En los registros mercantiles y de la propiedad, Fraysse figura como consejera, presidenta y secretaria de todo el entramado empresarial y económico generado por los éxitos de su marido. Ella tiene la llave de la economía doméstica, es ella quien dispone del presente y del futuro de todos los bienes. 

O sea, el presente y el futuro del dinero de 'El Cordobés', padre, pasa por la voluntad de una esposa de la que se ha separado.