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El caso de Mario Biondo parece que está llegando a su fin. Casi tres años después de su muerte, muchas polémicas han girado en torno a lo que sucedió aquel trágico día, y muchas de ellas han afectado a Raquel Sánchez Silva, la que entonces era su mujer. Después de que la familia del italiano quisiera reabrir el caso porque sospechaban que había sido un asesinato, la fiscalía del país parece que ha dictado sentencia. 

Mario Biondo se suicidó”, titulan los diarios de Italia después de que hayan accedido a los informes del caso del cámara de televisión. Según el director del Instituto de Medicina Legal del Hospital General de Palermo, Paolo Procaccianti, no existen señales de violencia en el cuerpo del fallecido. Sin embargo, el caso todavía no ha cerrado. 

La familia del que fuera marido de la presentadora Raquel Sánchez Silva contrató a un criminólogo que aseguraba que “Biondo no se quitó su propia vida, sino que alguien, después de matarlo, habría dispuesto un plan frío y calculador para desviar las investigaciones”, además de asegurar que tenía fotografías que confirmarían su afirmación. 

Sin embargo, todo parece apuntar a lo que ya zanjaron las autoridades españolas, que el mal momento por el que pasaba el cámara de televisión le llevó al suicidio. Raquel Sánchez Silva ha rehecho su vida y ahora es madre de dos mellizos gracias a la inseminación artificial con su nueva pareja, Matías Dumont.