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Un juez de Florida, en los Estados Unidos, falló el viernes pasado a favor de Hulk Hogan en la demanda que el ex luchador le entabló en 2012 al sitio Gawker por la publicación de su vídeo íntimo. Ahora, la empresa detrás del portal deberá pagar 115 millones de dólares de indeminación.

Hogan, de 62 años, se mostró aliviado entre lágrimas tras escuchar la sentencia del juez en el tribunal de San Petersburgo, Florida, por la que recibirá 15 millones más de los que había pedido en 2012, informó el sitio The Huffington Post.

Tras seis horas de deliberación, un jurado determinó que Gawker Media, su fundador, Nick Denton, y el editor del portal que publicó el vídeo, A.J. Daulerio, son culpables de haber invadido la privacidad del ex luchador devenido en estrella de reality show.

El abogado de Hogan adujo que los encargados del sitio “no tuvieron la cortesía” de informarle al luchador que iban a publicar la grabación íntima en la que se lo podía ver disfrazado con las calzas y el slip que usó sobre el ring durante su larga carrera.

La historia de este vídeo es escabrosa, además, por otros motivos. El famoso luchador mantenía relaciones sexuales con la mujer de su mejor amigo. Todo comenzó en el 2007. Entonces, y según relató el propio Hogan en el juicio, su mejor amigo, Bubba Clem, le pidió que tuviera relaciones sexuales con su esposa. Clem le explicó que el suyo era un matrimonio abierto, que la pareja tenía problemas y que podría ser una buena terapia. El luchador aceptó. Hogan declaró que él no sabía que el encuentro estaba siendo grabado. Y en el 2010 algunos portales de Internet mostraron fotogramas. En el 2012, Gawker, un sitio conocido por sus pocos escrúpulos, colgó el vídeo completo. Y Hogan lo denunció.

Hogan, cuyo nombre real es Terry Bollea, se vio obligado a clarar detalles íntimos durante este juicio, como que su miembro viril “no mide 25 centímetros”, informó el sitio New York Daily News.