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La revista 'Lecturas' publica este miércoles el trago que tuvo que pasar el pasado lunes Raquel Sánchez Silva en un juzgado de Madrid para declarar como testigo por la muerte de Mario Biondo, cámara de televisión y marido de la periodista, quien falleció entre extrañas circunstancias en mayo de 2013.

Según dicha información, dos fiscales italianos han viajado hasta España para tomar declaración a la presentadora, quien estuvo durante más de dos horas respondiendo a las preguntas de los letrados. También estuvieron presentes la asistenta que encontró el cuerpo de Biondo sin vida, a su representante, su primo (la llevó desde Plasencia a la casa del cámara), dos comerciantes que tenían contacto con la pareja y varios periodistas del corazón.

La justicia italiana decidió en su momento, como consecuencia de la nacionalidad italiana del fallecido y la petición de los padres de dicho proceso, continuar con la investigación, la cual quedó cerrada por la fiscalía española que consideró que todos los elementos disponibles hacían pensar que Mario Biondo se suicidó.

Una versión que dista mucho de la que apuntan los informes profesionales que pagaron los padres del cámara y que señala que murió por varios golpes en la cabeza. Los fiscales italianos deberán deliberar si esa investigación se traduce en un caso formal en sí o decide archivarlo por falta de pruebas.