Compartir

Todo comenzó por una fotografía compartida por la propia Rocío Crusset en Instagram. Una selfie simpático, posando ante su móvil y el espejo, y de medio cuerpo, en la que se le podían ver hasta las rodillas.

Pero la imagen ha terminado por darle un disgusto a la hija de Mariló y Carlos Herrera por los comentarios que generaba. “Es insano, luego pasa lo que pasa con las niñas y la anorexia. Ahí no ha curvas, ese cuerpo no es bonito“. O “Madre mía… Un esqueleto… Con lo bonita que eres de cara…“. Son solo algunos de los comentarios que la joven modelo recibió a su instantánea, donde se la ve muy delgada.

Rocío Crusset al final ha estallado y ha respondido también en redes sociales. “Estoy sana, me cuido, hago ejercicio, tengo curvas, estoy delgada y sobre todo me como los huevos con patatas doblaos“, comentaba junto a la foto de su comida del día, un platazo de arroz, carne y ensalada. La joven se mostraba dolida y opinaba que “es tan ofensivo meterse con una persona delgada como meterse con alguien con sobrepeso“.