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1Antes muerta que sencilla. Lo que un primer momento tenía la intención de convertirse en una canción

Antes muerta que sencilla. Lo que un primer momento tenía la intención de convertirse en una canción con la que España ganara el Festival de Eurojunior 2004, llegó a ser un himno nacional que traspasó fronteras y que provocó que más de un japonés bailara con el abanico como si no hubiera mañana.La culpable de este éxito mayúsculo fue María Isabel, una niña de Ayamonte (Huelva) que gracias a su arte andaluz consiguió abrirse un hueco en el mundo de la música aunque la fama apenas le duró unos años, tiempo suficiente para poder producir varios trabajos discográficos. Repasamos la vertiginosa evolución de María Isabel, la niña que nos cautivó con su 'Antes muerta que sencilla' y que enterró, hace años, la palabra niña para convertirse en una mujer de 'armas tomar'. EuroJunior como escaparate para triunfar mundialmenteDespués del segundo puesto que se consiguió en Eurojunior 2003 con la imborrable actuación de Sergio Jesús de 'Desde el cielo' (una emotiva canción que hablaba de la muerte reciente de su madre), España decidió llevar un tema mucho más alegre y 'bailongo' que convenció a Europa.María Isabel fue la encargada de interpretar 'Antes muerta que sencilla', un tema que arrasó tanto en Finlandia como en Japón y que provocó que las faldas de lunares y los abanicos empezaran a comercializarse como churros en gran parte del mundo. Un éxito rotundo que provoco que esa repelente niña andaluza se convirtiera en la estrella infantil del momento.

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