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Inma Cuesta parece haber destapado el tarro de la ira de las famosas con el uso de Photoshop. Después de su queja pública en Instagram en la que aseguraba “no reconocerse” tras haberle dejado sin cuello, sin caderas y ser lejos de la persona que es, varias famosas se han sumado en las últimas horas a la edición de las fotografías con el ordenador.

Si Kate Winslet ponía como condición que no se retocaran sus fotos en su último contrato con L'Oreal, la cantante estadounidense Zendaya, una de las muchas que trabajan con la factoría Disney, ha aprovechado el 'caldo de cultivo' de la protagonista de 'Titanic' para quejarse del excesivo retoque que han hecho en unas imágenes suyas en la revista 'Modelise Magazine'.

“Me sorprendió encontrar mis caderas y mi cuerpo de 19 años así de manipulados. Éstas son el tipo de cosas que hacen que las mujeres se sientan inseguras y que crean ideales irreales de belleza”, escribía la joven en su perfil personal de Instagram, donde subió la imagen manipulada con Photoshop y la fotografía antes de ser editada.

Desde 'Modelise Magazine' han querido pedir disculpas a la cantante. Su directora, Amy McCabe ha asegurado que las fotos no las hizo nadie de su equipo (eran de una agencia externa) y que las eliminaban de su publicación para sustituirlas por otras sin retocar.