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Mucho más delgada, con una piel tersa y sin apenas arrugas y sin ningún ápice de la cara redonda que le caracterizaba. Así aparecía Renée Zellweger el pasado octubre de 2014 en un acto público en el que la gran mayoría de medios de comunicación aseguraban que la actriz se había excedido con el bótox y que su paso por el quirófano no había sido muy acertado.

Un año después, la actriz, encargada de dar vida a la mítica Bridget Jones, ha reaparecido en un acto público caracterizada por el personaje que le ha hecho un hueco en el mundo de la interpretación.

¿Cuál es su imagen actual? Lejos de lo que se pensaba, Renée Zellweger luce un rostro alejado del bótox y de los quirófanos, algo que ella misma ha confesado en una carrera solidaria para apoyar la lucha contra la ELA (la del famoso cubo de agua helado).

“Durante mucho tiempo dejé de cuidarme y lo noté. En vez de pararme a pensar, seguía haciendo más y más ejercicio, tomando malas decisiones y alimentándome poco y realmente mal, explica la actriz a los medios de comunicación allí presentes.

Además de lucir su rostro tal y como lo conocíamos hasta octubre de 2014, Zellweger ha ganado unos cuantos kilos, algo que también ha tenido que hacer por exigencias del guión, ya que en la tercera entrega del película Bridget Jones tendrá su primer hijo. ¡Sorpresa!