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Ashley y Mary Kate Olsen han vuelto a la escena de la actualidad debido al escándalo que se ha descubierto en torno a los trabajadores de su marca The Row. Los becarios han sido los que han sacado a luz todos los hechos ya que ellos han sido, principalmente, los afectados de las condiciones laborales que imponen las dos gemelas y dueñas de dicha marca. A los 29 años se las ha acusado de explotación en el ámbito laboral y de robo de salarios.

Según fuentes los becarios en prácticas de The Row estarían trabajando para las Olsen unas 50 horas semanales sin ver un duro. Por ello, los 40 becarios afectados han decidido poner una demanda ante la productora, la empresa Dualstar Enterntaiment Group, por robarles los salarios. En todo este conflicto, ha sido la becaria Shahista Lalani la que ha dado un paso al frente y ha decidido tomar las riendas para llevarlo por la vía legal. Ella misma ha prestado declaraciones muy graves a la publicación The New York Post, acerca de las condiciones laborales: “Eras como un empleado, excepto que no te pagaban. Eran muy crueles. Yo hacía el trabajo de tres becarios, tenía que estar pendiente todo el día y toda la noche, recibía emails a las diez de la noche con peticiones para el día siguiente”.

Lalani también cuenta que las condiciones de las oficinas no ayudaban en absoluto, llegando a trabajar con 37º en verano, sufriendo incluso deshidratación. Por otro lado, si alguien quería hacer un pequeño descanso le asignaban tareas como “organizar todos los botones por códigos de color”. Esta becaria afirmó que ella no trabajó nunca codo con codo con las gemelas Olsen, ya que apenas pasaban por allí. Ahora ella y sus compañeros se han agrupado para reivindicar un salario mínimo y reclamar esas horas extras que les deben.