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Isabel Pantoja ha salido de la cárcel de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) para disfrutar de un permiso de cuatro días fuera junto a su familia en Cantora. La expectación era máxima para captar el momento en el que la tonadillera abandonada, solo temporalmente, las rejas. Y no defraudó nada, porque sonriente y muy feliz saludó a todos los medios agolpados allí y lanzó besos a sus compañeras de celda.

Pero lo que más llamó la atención no fue su simpatía, y eso que es algo rarísimo dado su historial con los periodistas, sino la transformación de sus cejas. Porque no, Pantoja no tiene la misma mata de pelo encima de los ojos que antes, parece que se la ha rapado por completo y no se ha apuntado a la moda de llevarlas frondosas.

Del brazo de su hermano Agustín, Isabel se paseó hasta el coche luciendo una camisa roja y unos pantalones blancos que resaltaban lo delgada que se ha quedado dentro de la cárcel. Y encima ha perdido también sus cejas, aunque suponemos que habrá sido aposta.

Sea como sea, las teorías alrededor del poco pelo de la cantante se dispararon ayer en las redes sociales. ¿Se las ha arrancado ella misma tras sufrir un ataque de ansiedad?, ¿se enzarzó con la que le robó las bragas durante sus primeras semanas en la prisión? Posiblemente haya perdido las cejas por estrés o por la edad, que ya son 58 años, o quién sabe.

La pregunta más importante ahora es si conectarán con ella en Telecinco para darle una sorpresa a su hija Chabelita, concursante de 'Supervivientes', y podremos ver durante más minutos su rostro completo en su máximo esplendor.