Compartir

Las celebrities están acostumbradas a ver su vida plasmada en las revistas del corazón. Más allá de su profesión, su día a día es noticia y los paparazzi se muestran realmente agiles para captar todo tipo de imágenes. Sin embargo, hay ocasiones en las que no se lo ponen nada fácil, por mucho que sea a costa de mostrar su falta de neuronas.

La última celebrity en hacer el ridículo ante los medios de comunicación ha sido Taylor Swift, gracias a su huida de espaldas y a cámara lenta hasta montarse en el coche.

Los fotógrafos no podían entender lo que estaban presenciando. Mientras la cantante avanzada cual tortuga, su guardaespaldas la guiaba para evitar una caída que hubiese multiplicado por mil su bochornosa actuación.