viernes, 25 septiembre 2020 22:59

Roberto Torretta: “Sin mi mujer no hubiera podido hacer nada”

¿En lo primero que te fijas cuando conoces alguien es…?

Si sonríe y cómo es la sonrisa. Si sonríen ya me tienen comprado.

¿Y si no sonríen?

Bueno, pues intento que lo hagan. El problema es que si lo intento y tampoco sonríen… tenemos un problema gordo, me voy de ahí. A mí es que no me gusta la gente sosa… A mí la gente falsa, cuando se nota la falsedad, que están forzando la situación. No me gusta nada, me pone nervioso.

¿Alguna vez has sentido que esta profesión de la moda es demasiado dura y has querido abandonar?

No, he dicho que duro que es esto y voy a seguir, es imposible, insoportable, pero mañana vuelvo o me quedo más horas hoy.

¿Te has sentido decepcionado alguna vez por algo?

Sí, pero es que por carácter, tengo demasiadas expectativas, espero demasiado de algo. Y quizá no es la realidad. Y al revés, alguien que espera un gesto mío que a lo mejor no se lo doy. Es cuestión de exigencia. No he tenido desilusiones muy importantes.

Si pudieras elegir un lugar para desfilar ¿Cuál sería? Pudiendo elegir cualquier lugar del mundo…

En París. Por ejemplo, en el Teatro Real, ya estuve en un desfile ahí y me encantó, tiene unos espacios fantásticos.

Este año, ¿cómo estás de nervios?

Estoy muy bien, tengo absolutamente todo hecho. Estoy viendo ahora mismo la colección colgada, tengo margen de 10 días para hacer remates finales, un pelís de estilismo, cosas que se me ocurran en el último momento. Pero la colección está terminada al 90% y estoy tranquilísimo.

¿Cómo te relajas?

Me encanta el golf, porque el entorno es maravilloso y caminar en el campo me apasiona, me parece un lujo. Y en Madrid hay 300 días al año de sol, esta es una de las razones por las que vivo aquí. La luz que tiene es maravillosa, incluso en invierno.

¿Tienes mascotas?

Sí, es de mi hija María. Una perra, una “pincher toy” que se llama Pepa, que es parte de la familia. Es increíble cómo puedes encariñarte con un animal.

Si tuvieras que acabar esta frase: Las modelos con las que ha trabajado son…

Muy delgadas y muy guapas

¿Qué es lo que más te preocupa de todo lo que ves cada día?

Hay demasiada violencia generalizada, la detesto, me pone triste. Hoy hay una violencia excesiva, en España y fuera, de todo tipo además.

Miras hacia atrás… ¿Qué es lo que ves?

Veo un tío con una suerte increíble. No sé qué porcentaje de suerte tenemos o si la provocamos. Creo que si estás haciendo cosas, la suerte te llega, soy de esta teoría.

Al dedicarse a la moda podemos pensar que tiene un armario muy muy lleno ¿es así?

Tengo una fijación que son las camisas, tengo demasiadas, compro constantemente. Mi armario es bastante importante. Pero lo que hago es que algunas prendas que me gustan las uso mucho, tengo varias iguales o de diferentes colores. Y otras las dejo de lado, son rachas. Me visto por impulso, depende del estado de ánimo, creo que todos funcionamos así.

¿Ordenado o desordenado?

Desordenado mental y ordenado físicamente.

¿Su sueño pendiente de cumplir?

Se me han cumplido todos, sinceramente. Profesionalmente y personalmente, pero bueno, que sigan cumpliéndose los sueños como hasta ahora, que no haya demasiadas olas.

¿Cuál ha sido el mejor viaje que has hecho jamás?

Hombre, le tengo mucho cariño a Argentina, cuando vuelvo las emociones y los sentimientos me pueden. He hecho bonitos y maravillosos viajes. De hecho, ahora estaba hablando con mi mujer, Carmen, sobre el año pasado que fuimos a Biarritz con mis hijos y sus novias, la pasamos locos. Estamos viendo a ver dónde vamos este año, la compañía es fundamental para que un sitio sea maravilloso o un coñazo, con perdón.

¿Sin quien no podrías vivir en este momento desde el punto de vista laboral?

Sin Carmen, mi mujer y ahora Carmen María, mi hija. Pero mi mujer ha sido mi pilar y el de la empresa, sin ella no hubiera podido hacer nada de lo que he hecho.

¿Aficionado o enemistado con la tecnología?

Soy analfabeto informático.

¿Qué le pone de los nervios?

La tecnología, me vuelve loco, no puedo. Me siento tan marginado y fuera de la modernidad que me pongo muy nervioso.