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El próximo 18 de noviembre se cumplirá un año del ingreso de Lina Morgan en una clínica a causa de una insuficiencia respiratoria complicada por una infección. Hace unas semanas la intérprete fue dada de alta, pero desde entonces reside en una lujosa residencia de Madrid.

El secretismo en torno al estado de salud de Lina ha sido máximo, pero su asistente, Daniel Pontes, ha decidido romper su silencio y ha concedido unas declaraciones a la revista 'Lecturas'.

Pontes asegura que la actriz se encuentra aislada en una residencia donde no puede comer ni beber, y que el único alimento que percibe es a través de una sonda. Además, cuenta que para poder hablar tiene que hacer grandes esfuerzos y taparse la tráquea. La revista 'Lecturas' informa además que Lina debe aceptar un deterioro físico ya irreversible.

Pontes confiesa que los deseos de la intérprete son los de regresar a su casa, pero el asistente tiene claro que eso va a ser muy complicado. La residencia en la que se encuentra Morgan supera los 2.500 euros mensuales, según informa dicha publicación. Además, la seguridad que existe es extrema y el pasillo donde reside Morgan está vídeovigilado las 24 horas de día.