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La hija de Rocío Carrasco continúa acaparando titulares desde que cumpliera los 18 años y saltara al mundo mediático. Sin duda, un palo para su madre que, tras la cancelación de 'Hable con ellas', no ha vuelto a aparecer en la pequeña pantalla y encima su hija no habla demasiado bien de ella.

La relación entre madre e hija es inexistente y nula, viviendo la joven con su padre desde hace dos años y medio, Antonio David Flores, quien sí que ha querido explicar a los medios la situación familiar por la que atraviesan en los últimos tiempos. Además, la publicación de la portada de 'Diez Minutos' deja ver cómo la vida en el clan continúa sin Rociíto.

En el programa de 'Mujeres y Hombres y Viceversa' en el que Antonio David colabora como asesor ha querido dejar claro que su hija no quiere ser un personaje público, no va a dar ningún tipo de declaración a los medios ni va a posar para ninguna revista para hablar sobre su vida. Quién lo diría.

Ha comentado que su hija tenía el Twitter privado y que al cumplir los 18 años decidió abrirlo, lo que no implica que los programas puedan hacer de su hija un personaje público, por ello Rocío ha vuelto a privatizar la red social. El asesor ha remarcado que la relación son su hija es inmejorable ya que según él: “Los hijos necesitan mucho, mucho cariño” y él se lo ha dado en todo momento, al igual que su mujer Olga, que le dedica todas las atenciones.

Para Antonio, Rocío Flores se parece a él a primera vista, aunque afirma: “Se parece a su abuelo Pedro y a su madre”. Unas palabras que evidencian la tirantez que existe con la madre de su hija de la que no se cree que esté en depresión o lo esté pasando tan mal, y, además, sentencia:“No me hagas hablar”.

Con estas declaraciones Antonio deja claro que la relación con su hija se basa en el respeto y el cariño, pero si tiene que hablar sobre la que mantiene su hija con Rocío se limita a decir: “Se trata de algo de un adulto y un adolescente. El adulto tiene que dar el primer paso porque se supone que tiene más madurez y sensatez. Por el hecho de ser madre o padre no eres el mejor del mundo, porque nadie nace enseñado para serlo”.