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¿Quién es la mujer que dice ser Renée Zellweger pero que no se parece en nada a la actriz? Esa fue la pregunta que se hace hoy todo el mundo en Hollywood tras observar sus fotografías en el photocoll de la revista ELLE. La protagonista de la saga Bridget Jones no es ni de lejos la chica que se ganaba el corazón de los aficionados a las comedias y, más allá del paso evidente de los años, su rostro ha perdido el aspecto que le caracterizaba.

Expertos en cirugía estética señalan que Zellweger podría haberse retocado la nariz y las mejillas, además del evidente lifting al que se ha sometido para eliminar las arrugas de expresión y el botox que alisa su frente. Además, la estadounidense ha preferido cambiar la tonalidad de su cabello. Del rubio platino que ha lucido durante gran parte de su carrera, ahora ha optado por un tono más dorado.

Desde la prensa británica señalan que la actriz, de 45 años, ha perdido por completo el control sobre las operaciones y que se ha obsesionado con parecer más joven.

La actriz siempre se ha caracterizado por realizar todo tipo cambios radicales por exigencias del guión. Para interpretar a Bridget Jones llegó a engordar más de diez kilos. Sin embargo, a diferencia de la ficción, parece que Zellweger no ha podido aceptarse a sí misma como sucedía en la película y ha optado por realizarse distintas cirugías, obteniendo el evidente resultado con el que ha perdido por completo su personalidad exterior.