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A Miley Cyrus se le pueden acabar pronto los shows en los que convierte todos y cada uno de sus conciertos. La Comisión Federal de las Comunicaciones de Estados Unidos ha anunciado que no está dispuesta a que las actuaciones de la cantante sean “obscenas” con una alta presencia de juguetes sexuales e “continuos movimientos que rozan lo pornográfico”.

La gira Bangerz Tour está siendo investigada para comprobar si en realidad es ético que sus conciertos sigan siendo retransmitidos en la cadena NBC.

A partir de ahora, la cantante tendrá que tener cuidado porque las autoridades pueden acabar con una de las señas de identidad de su show. ¿Cómo podría afectarle a la buena de Miley?