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Will Smith ha decidido hacer un parón necesario. Después de mucho tiempo guardando la compostura junto a la familia, el actor se ha escapado unos días de la ajetreada vida que lleva en Nueva York y ha aterrizado en Ibiza para pasar unos días junto a un grupo de amigos.

El actor, muy conocido en España por 'El Príncipe de Bel Air', ha decidido rememorar el pasado y por ello ha decidido 'pegarse un homenaje' en condiciones. Por cada noche que pase en Ibiza se dejará más de 1.400 euros, y eso sólo si contamos el alojamiento.

Pero el bueno de Will no ha querido dejar escapar la oportunidad de comer en uno de los mejores restaurantes de la isla, en el que degustaron tanto carnes como pescados. El broche final al día lo pusieron con una fiesta privada en la piscina del hotel y una visita a uno de los locales más exclusivos de Ibiza, donde tomaron unas copas y presenciaron los espectáculos de acróbatas y contorsionistas.

Sin embargo, no todo iba a ser 'un camino de rosas', ya que Will Smith ha tenido una trifulca con unos paparazzi que perseguían al actor y al grupo de jóvenes que le acompañan en la isla Pitiusa.

Para no llegar a las manos, el actor ha tenido que llegar a un acuerdo con los fotógrafos y hacer una sesión de imágenes exclusivas en la playa. Una situación que ha sorprendido y mucho a los turistas y nativos que se encontraban en ese momento en la zona.