Compartir

En el programa “Rienda suelta” que dirigen y presentan Inmaculada Ugarrio y Javier Villard, el diestro ha querido dejar claro que no ha sido condenado, sino sancionado por una sanción leve.

El matador sostiene que colocó la serreta viva a su caballo, por mera precaución y porque con anterioridad le había tirado, rompiéndole el omoplato “es un caballo al que yo tenía mucho interés, respeto y cariño, porque tiene unas cualidades extraordinarias. Desde que me tiró lo he seguido, pero por precaución le coloqué la serreta por si volvía a hacerme una jugarreta”.

Según la versión del torero al volver a montarlo temió por su vida “me da lanzadas, intenta desmontarme y por instinto de supervivencia intento agarrarme, no pegarle, pero al intentar controlarlo por la nariz, como tiene la serreta se le hace el corte”.

Canales asegura que todo obedece a un accidente “mi caballo es hispano árabe, tiene mucho carácter y te echa muchos pulsos. Hay que tener mucho tacto, pero hay veces, como esta, que tienes que elegir entre él o tu, porque, o te caes o te agarras, y en ese momento tome esa decisión y eso me salvó de darme el batacazo”

El diestro se queja de que tal y como se han contado los hechos da la impresión de que dejó tirado a su animal en una cuneta “este caballo forma parte de mi vida, de mi familia, cuando veo la herida, intento relajarle, lo ducho y se queda en su box, super atendido por su veterinario, con una cura diaria y no se vuelve a montar hasta que está completamente curado”

El torero considera que está siendo atacado por su condición de famoso “me siento cabeza de turco, me siento punta de lanza y me siento mal. Soy consciente de que ser conocido, ser torero, en este caso el tema del maltrato es mucho más fácil arremeter contra mi. Esto no se lo deseo a nadie, desde el respeto y el cariño con que yo trato a todos mis animales. Esta denuncia se ha llevado a cabo por ser vos quien sois” y apunta que los que ahora le señalan, no presenciaron los hechos Ninguno de lo que me vieron montar me han denunciado. Los que me han denunciado no estaban presentes”

El torero recuerda además que todos los caballos necesitan de una doma, y apunta que desde ese punto de vista, todos son maltratados “ningún caballo nace con la montura en el lomo, ni a ningún caballo le gusta que se le ponga un hierro en la boca, por muy pequeño que sea, ni que se le suba un encima un tipo con ochenta y nueve kilos con una fusta de metro y medio. El caballo está contra todo eso, como de que le hagan competir en un campeonato de España, y entrenar cuatro o cinco horas diarias”.

El matador asegura que tanto él como su familia están viviendo un momento muy difícil, y “pido disculpas tanto a los que me defienden como a lo que no lo hacen. Eso sucedió en una fase de doma, en la que por circunstancias me he visto abocado a hacerle un corte en la nariz, pero me gustaría que vieran como viven mis caballos, como los cuido y como los trato. Creo que todo esto viene provocado porque mato toros, pero ese es otro circuito”.

En referencia a la situación actual del caballo apunta “el pasado día 19 competí con él, en un campeonato de acoso y derribo y estuvo sensacional, templado y suave y quedó segundo porque tiene muchas cualidades y todos los cuidados que tengo con él son pocos.”