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“Son instituciones que queremos señalarlas como ejemplo, como modelo, como estímulo porque que llevan a cabo proyectos de superación de la pobreza y la discriminación”, destacó Sanguinetti en la rueda de prensa en la que se dieron a conocer a los ganadores.

Agregó que los ganadores son instituciones que fueron seleccionados entre 353 que se presentaron y dijo que son modelos replicables en cualquier país.

El primer lugar lo obtuvo la Asociación Colectivo Mujeres al Derecho, de Colombia, fundada en 2005, que ha apoyado a más de 2.000 mujeres afrodescendientes, indígenas y en situación de desplazamiento, y es una organización que ayuda a las mujeres a proteger sus derechos de propiedad sobre la tierra.

El segundo lugar fue otorgado a la asociación Ixim, que coordina un grupo étnico de la comunidad Tzental de Ocosingo, Chiapas, México, “que busca reducir el hambre de los pobladores en la época intercosecha mediante una siembra sustentable, huertos, cisternas y aves de corral”, explicó Sanguinetti.

El tercer lugar del Premio Vidanta fue concedido al Proyecto Transgénero de Ecuador, el cual opera desde 2002 en Quito y que protege a las trabajadores sexuales transgénero.

La Fundación Vidanta incluyó por primera vez el premio a la trayectoria, que fue otorgado a la organización a la organización Hogar de Cristo, de Chile, que trabaja con los grupos más vulnerables y pobres del país.

La Fundación Vidanta es una institución sin fines de lucro que inició sus actividades en 2005 y se dedica a apoyar proyectos e iniciativas que ayudan a mejorar la vida en América Latina y el Caribe.

Los Premios Vidanta, que se entregarán en noviembre próximo en Chile, ascienden a 75.000 dólares para el primer lugar, 50.000 para el segundo y 25.000 para el tercero, y son apoyados por la Organización de los Estados Americanos y la Secretaria General Iberoamericana.

Este año el jurado estuvo integrado por Julio María Sanguinetti (Uruguay), Carmelo Angulo (España), José Luis Machinea (Argentina) y Luis Maira (Chile), Rebeca Grynspan (Costa Rica), Nora Lustig (Argentina) y Billie Miller (Barbados).

Durante la ceremonia, el expresidente de Uruguay destacó el papel de la educación como uno de los factores claves para combatir la pobreza.

“Hay una baja importante de la pobreza en América Latina, pero es un esfuerzo a largo plazo, el combate a la pobreza irá mejorando en la medida de que la educación vaya abriendo más posibilidades”, señaló Sanguinetti.