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Lo recuerdo y lo conté muchas veces: hace unos años, festejé el que la emisión en vivo y en directo de Steve Jobs presentando su primer iPad fuera interrumpida ?al menos por unos segundos? por la mala nueva de la muerte de Jerome David Salinger. Me pareció entonces un acto de justicia poética. Una breve pero trascendente victoria de la literatura y de alguien que escribió pocos/suficientes/inmorta…